
Hoy más que nunca
El partido de esta tarde ha cobrado una gran trascendencia. El equipo está a seis puntos de los puestos de descenso todavía con rivales por detrás, pero las sensaciones que ha ofrecido en los dos últimos encuentros, Getafe y Villarreal, han dejado mucho que desear. La preocupación se ha instalado en el entorno y en el propio club. Prueba de ello son las manifestaciones realizadas por Valverde el jueves sin que mediara una rueda de prensa oficial. No es nada habitual que el entrenador realice este tipo de declaraciones a mitad de semana.
Todos a una. El lema que tanto ha caracterizado al Athletic y su afición a lo largo de la historia se hace muy necesario en este momento. Hoy más que nunca debe haber una comunión perfecta durante los noventa minutos. En juego está sumar los 41 puntos que casi asegurarían la permanencia.
Un derrota ante Osasuna y más si vuelve a vivirse un ambiente enrarecido en San Mamés como el que se vivió ante el Villarreal dejaría a los leones en una situación muy comprometida teniendo en cuenta que después hay que visitar de forma consecutiva a Atlético y Alavés.
El equipo tiene que notar desde el calentamiento el aliento de la grada pero, ya con el balón en juego, la responsabilidad está en los jugadores. Son ellos los que tienen que tirar del público buscando la victoria desde que el árbitro pite el inicio, con ese juego en campo contrario que tanto gusta a La Catedral.