
Nunca es el momento para el Athletic
Parece que nunca es el momento para que el Athletic pueda ganar a domicilio en el feudo de uno de los tres grandes de la Liga. Uno ya pierde la cuenta de la última vez que se impuso fuera a Barça, Real Madrid o Atlético. La verdad es que, puestos a elegir solo una victoria en el Metropolitano, los leones dieron en la diana camino del título de Copa de hace dos años.
Ayer ni siquiera le sirvió al Athletic que su rival estuviera pensando en la Champions. Simeone dispuso un once muy titular, pero su mirada se dirigía al Arsenal. A los colchoneros les bastó con apretar diez minutos para anotarse el partido y evidenciar las carencias del equipo bilbaíno. Otra activación deficiente en la salida de vestuarios. Sea en el primer tiempo o, como en Madrid, en el segundo.
El Athletic compareció hasta que le llegó la energía a Galarreta. Sus dotes de mando en los cuarenta y cinco minutos iniciales se esfumaron tras el descanso. De cara al próximo curso es claro que toca refrescar el centro del campo porque entre la primera y la segunda unidad, se pierden muchos enteros.
Por esos diez minutos del comienzo del segundo periodo es por lo que es imposible pensar que el Athletic aspire a Europa. No es fiable a tiempo completo. Un primer acto muy serio, concediendo poco y desenvolviéndose con soltura en ataque cuando tuvo opción, se convirtió en un fundido a negro. De nuevo en tierra de nadie en la clasificación. Aunque, por si las moscas, mejor ganar un partido más.