
Aubameyang, un regalo
Aubameyang llegó al Barça procedente del Arsenal con cierta fama de polémico el último día del mercado de invierno. Arteta no le quería, siendo el capitán, porque había llegado tarde a un entrenamiento. El técnico le dijo que debía pedir perdón al grupo y el delantero dijo que no lo haría, que había llegado tarde tras un viaje por visitar a su madre enferma, que un retraso sin culpa por su parte no debía ser motivo de una bronca ni de una petición pública de perdón. Arteta le hizo la cruz y el Barça estuvo hábil para atarlo gratis. Pero muchos estaban expectantes por su comportamiento. Y en el Camp Nou ha sido modélico, un profesional entregado, un goleador que ha ejercido como tal y un tipo afable en el vestuario y que incluso fue muy importante para la continuidad de Dembélé. En el fondo, Auba fue un regalo del cielo que el Barça ha convertido en dinero y el fichaje de Marcos Alonso. Aunque ha estado poco tiempo, el gabonés deja un grato recuerdo.