
Siempre positivo
“Siempre positivo, nunca negativo”. Así se definió Louis van Gaal en una de las ruedas de prensa más volcánicas que se recuerdan en la historia del Barça, aquella del “tú eres muy malo”. El entrenador holandés dijo a gritos que él, pese a que se le presentase como un ogro, siempre veía la botella medio llena aunque de sus bruscas formas y de las sonoras broncas que pegaba a sus jugadores se pudiese inferir lo contrario. Jugaba en contra del bueno de Louis que era sordo de un oído y siempre gritaba más de la cuenta a su interlocutor y parecía que estaba enfadado.
Hansi Flick, un técnico con un tono más suave que el del holandés al menos de puertas para fuera, también se puso en plan positivo tras el empate contra el Betis. Lo que pudo ser un +6 sobre el Madrid (y ‘goal average’) se quedó en un +4. Muchos culés se quedaron ‘chafados’ mientras merengues que estaban ‘rajando’ sin tregua ni cuartel de Ancelotti a las seis de la tarde empezaron a sacar la cabeza diciendo que aún hay mucha Liga...
Hace bien Flick en pensar en positivo, en destacar que el Barça está un punto más por encima del Madrid con una jornada menos por disputar. Conociendo la maquinaria blanca de propaganda, si el entorno culé da muestras de flaqueza por un empate tras cuatro partidos en nueve días los altavoces oficiosos del ‘floperismo’ tratarán de intoxicar con todas sus fuerzas. Que si el Barça ya afloja, que si está cansado, que si le entra el vértigo, que el calendario le va en contra, que si Raphinha está desnortado desde la entrevista con Romario... Ni caso. El lío, hoy, está en Chamartín.