
El Balón de Oro de la gente
El ex presidente del Reial Club de Tennis Barcelona y de Sport Cultura Barcelona, Albert Agustí, se ha pasado más de 15 días por Europa y se ha dedicado, entre otras cosas, a contar las camisetas del Barça que lleva la gente con el nombre de Lamine Yamal y del PSG con el de Dembélé. El resultado ha sido: 32 a 0. “Lamine es claro que es el Balón de Oro de la calle”, reflexionó Agustí. Y en relación con Dembélé es muy posible que tenga razón. Pero hoy aún no está claro quien será el rey de la temporada.
Luis Enrique hizo un discurso impresionante sobre la capacidad de defender y presionar de Dembélé en la final de la Champions. Ousmane es francés y su equipo ha ganado la Copa de Europa, aparte de la liga francesa, pero perdió el Mundial de clubs. Lamine asombra cada jornada y se impuso con el Barça en una competición más competitiva como LaLiga y llegó a las semifinales de la Champions siendo uno de los jugadores más destacados. Y en la primera jornada de Liga ante el Mallorca fue el jugador blaugrana que más balones recuperó con la presión adelantada. Más que Pedri, que habitualmente se lleva el número uno en las recuperaciones. Pese a las elogiosas palabras de Luis Enrique, Lamine iguala en capacidad de presión al jugador del PSG.
La edad o la posibilidad de tener más recorrido al ser más joven no debe tener ninguna influencia. Lo que hay que decidir es cuál ha sido el mejor futbolista de la temporada. En el campo, no en el carnet de identidad ni en función del territorio de origen. “Lamine ya lo ganará” no es una expresión válida. La encuesta de las camisetas de Agustí no tiene una fiabilidad científica. Tampoco ha de ser parte del juicio, pero es un hecho que por el mundo es mucho más fácil encontrar ahora fans de Lamine, fundamentalmente niños y jóvenes y algún senior (“también una inglesa sin nombre en la espalda¨). Ambos han hecho una temporada extraordinaria. Pero solo se da un Balón de Oro. Hay méritos para ambos, pero es innegable que si se lo lleva Lamine será más explosivo en un mundo del fútbol siempre necesitado de generar ilusiones con cracks de espectacular talento.