
El Barça no falla y espera al Villarreal
El Barça no dejó pasar la oportunidad. Ante un Levante en zona de descenso y con la derrota del Real Madrid en El Sadar todavía reciente, el conjunto azulgrana salió decidido a ganar. Los de Arbeloa no supieron sostener el liderato y el equipo de Flick respondió con una victoria clara, de esas que refuerzan algo más que la clasificación.
Flick volvió a introducir rotaciones sin que el equipo perdiera consistencia. El descanso de Cubarsí permitió a Gerard Martín reivindicarse con una actuación correcta, mientras que Cancelo fue uno de los nombres propios del encuentro. El lateral se adueñó del carril izquierdo y, con constantes llegadas y centros hacia dentro, activó una de las armas más productivas del Barça: la llegada de los centrocampistas desde segunda línea. Bernal y De Jong lo entendieron a la perfección y ambos encontraron el premio del gol, el primero del curso para el neerlandés.
Lewandowski entró en lugar de Ferran, aunque esta vez el acierto no le acompañó. Tampoco marcó Raphinha, titular de nuevo, pero su despliegue físico y compromiso fueron incuestionables, siempre al servicio del equipo. Más expresiva fue la imagen de Lamine al ser sustituido: gesto serio, frustración contenida y la ambición propia de quien siempre quiere más, incluso cuando el marcador ya es favorable.
El partido terminó de inclinarse con la entrada de Fermín. El centrocampista volvió a agitar el encuentro y lo hizo con un golazo para confirmar que, con él en el campo, las ocasiones aparecen y la ilusión se dispara. También Pedri dejó buenas noticias: ya recuperado, empieza a encontrar su espacio y apunta a ser una pieza clave en el último tercio final de la temporada.
La exigencia sube el próximo fin de semana. El Villarreal, tercer clasificado, visitará al Barça con Marcelino dispuesto a presentar su mejor once. El conjunto amarillo tiene argumentos de peso: Pape Gueye marca el ritmo en el centro del campo; Pau Torres y Veiga forman una pareja de centrales bien coordinada; y Moleiro, pese a su juventud, enlaza con criterio con unos atacantes rápidos, siempre preparados para castigar con pases diagonales.
Superar al Villarreal sería un golpe de autoridad y un paso adelante importante antes de la vuelta de la Copa del Rey y de la exigente visita a La Catedral. El Barça avanza, gana confianza y empieza a mirar el calendario con ambición.