Bastoni, una operación que empieza a recordar a la que trajo a Luis Suárez al Barça
FC BARCELONA
La circunstancial y creciente impopularidad del futbolista en su actual Liga juega a favor de su fichaje por el FC Barcelona


- Xavier Muñoz
Periodista
No hay mal que por bien no venga. El mercado del fútbol es un organismo vivo que depende a veces de situaciones insospechadas muy poco tiempo antes. Como ha venido informando MD, de cara al próximo verano el FC Barcelona tiene como objetivo preferido para reforzar su defensa la incorporación de Alessandro Bastoni, un fichaje que está pasando de ser 'casi imposible' a 'probable' debido a la impopularidad sobrevenida que sufre el zaguero del Inter de Milán en su país, Italia, tras dos incidentes que le han puesto en el foco de la crítica más descarnada durante las últimas semanas: a mediados de febrero le cayó encima una avalancha de reproches a escala nacional por su decisivo papel en la expulsión del 'bianconero' Pierre Kalulu en un partido contra la Juventus y el último día de marzo fue señalado por la dolida Italia futbolística como el principal culpable de que la 'squadra azzurra' se quedara fuera de su tercer Mundial consecutivo, al ser expulsado durante la primera parte del partido decisivo ante Bosnia. La caída en desgracia del central de 26 años en la Serie A, donde se le consideraba desde hace ya tiempo el mejor defensor, recuerda, en buena medida, a la experiencia que sufrió Luis Suárez en Inglaterra a raíz del 'mordisco' que le propinó a Giorgio Chiellini durante un Italia-Uruguay en el Mundial de 2014. En cuestión de horas, el goleador charrúa del Liverpool pasó de crack intocable en la Premier League a jugador transferible, escenario que aprovechó el Barça para cerrar un fichaje que antes del 'bocado' más famoso de la historia moderna del fútbol era mucho más creíble con el Real Madrid como destino que con el FC Barcelona.

Todo se desencadenó el martes 24 de junio de 2014, en el Estadio Das Dunas de Recife, donde Uruguay se enfrentaba a Italia en el Mundial. A poco del final del partido, el gran goleador celeste chocó con Chielini y clavó sus dientes por breves instantes en la espalda del central de la 'squadra azzurra'. El escándalo que se formó fue de tal calibre que la FIFA no tardó en sancionar a Suárez con una inhabilitación de 9 partidos y 4 meses fuera de los terrenos de juego y de toda actividad relacionada con el fútbol. Apenas, tres días después, los mismos medios de Madrid que durante meses habían anunciado un pacto cerrado entre el club blanco y Suárez para cambiar Anfield por el Bernabéu explicaron la renuncia al fichaje en la operación de menisco de la rodilla derecha a la que se había sometido el uruguayo el 22 de mayo y que, por ejemplo, no le impidió disputar el Mundial un mes después. Por entonces, el Barça ya había movido los hilos para intentar llevarse al 7 del Liverpool, que aquella temporada 2013-14 compartió Bota de Oro gracias a sus 31 goles con Cristiano Ronaldo y que, entre 2011 y 2014, firmó como 'red' 83 tantos en 133 partidos. Ni la dentellada ni la sanción variaron su hoja de ruta: el Barça esperaría a Luis Suárez y así se lo hizo saber, al contrario que el Madrid. En febrero de 2024, el propio futbolista recordó desde Miami para el programa 'La Mesa' aquel giro de guión. “Antes del Mundial de 2014, el Real Madrid quería ficharme y todo iba por buen camino. Estaban pensando en vender a Karim Benzema al Arsenal, ya estaba todo hecho”, detalló el artillero uruguayo. Su imagen de 'bad boy' entre la afición británica varió rápidamente la postura intransigente del Liverpool, que en diciembre de 2013 había renovado a su estrella hasta 2018 y que antes del verano de 2014 se iba oficiosamente bastante por encima de los 100 millones de euros cuando le hablaban del interés del Real Madrid.
Mucho menos dinero que Coutinho
Al fin, el 11 de julio de 2014, 17 días después del 'mordisco', el Barça anunció el fichaje de Luis Suárez a cambio de 81 millones de euros. Para calibrar el 'abaratamiento' de una operación aun así elevada, basta recordar lo que pagó tres años y medio después el propio Barça al mismo club por el mediapunta brasileño Philippe Coutinho: 120 millones fijos y 40 en variables. El 16 de julio, Suárez se presentó con el Barça, donde jugó hasta 2020, marcando 198 goles en 283 partidos.
Suárez era y aún es delantero y Bastoni es defensa, pero cada uno en su momento pasaron de ser máximos referentes en sus respectivas Ligas a poco menos que proscritos. En eso sí se parecen. También en la edad en la que el entorno cambió el aprecio por el desprecio, ya que el uruguayo tenía 27 años cuando los acontecimientos le 'empujaron' hacia el Barça y el italiano tiene 26 cuando este 1 de abril se desayunó con titulares muy duros y con comentarios infinitamente peores en las redes sociales que llevaron a su pareja, Camilla Bresciani, a capar las interacciones.

