Regar la segunda unidad

HABLEMOS DE FÚTBOL

Para que un equipo gane títulos, es imprescindible tener un rendimiento alto en todas las capas de la plantilla

Rashford celebra el tanto que le marcó al Atlético en el Metropolitano
Rashford celebra el tanto que le marcó al Atlético en el MetropolitanoBernat Armangue
Regar la segunda unidad

Para que un equipo gane títulos, es imprescindible tener un rendimiento alto en todas las capas de la plantilla. La temporada es larga, cada vez tiene más accidentes en forma de lesiones, por lo que se necesitan respuestas fiables de los jugadores sin etiqueta de indiscutibles.

Si miramos atrás, Eric y Gerard Martín tuvieron un notable rendimiento como titulares en la recta final del ejercicio anterior, o Casadó tuvo su mejor momento como blaugrana cuando De Jong y Marc Bernal estuvieron de baja en los primeros meses de Flick en el banquillo. Incluso si vamos a otra época, Touré Yaya tuvo que jugar la final de Champions del 2009 como central titular, mientras Sylvinho ocupaba la plaza de Abidal, sancionado. Ahora llega esa recta final donde una lesión, como la de Raphinha, casi te elimina de las escenas más trascendentes de la obra.

Por todo ello, el éxito blaugrana en la Liga y la Champions dependerá en gran parte del paso adelante de Dani Olmo, un titular disfrazado de suplente a menudo, o Ferran y Rashford, alternativas que medirán su rol en la plantilla. Especialmente ellos, que pisan la zona atacante donde se marcan las diferencias. Ya lo están haciendo con nota Marc Bernal, que ha mantenido la estabilidad en el centro del campo sin De Jong, Gerard Martín tras los contratiempos de Araujo, o Cancelo, que ha explotado sus virtudes en ataque con continuidad durante la baja de Balde. Flick sabe regar estos roles para que puedan florecer en primavera, en el momento de la verdad.

La elección de falso nueve en el Metropolitano de Dani Olmo no es una casualidad, es una invitación a tener un papel de actor principal tras vivir a la sombra de Fermín esta temporada. Como proponerle a Marcus Rashford la plaza de Raphinha en la izquierda sin dudar. Por eso fichó este verano, para mantener el máximo rendimiento arriba en caso de emergencia. Por eso se valorará su continuidad. Y el inglés respondió con nota, junto a Joao Cancelo, fabricando los dos goles por su banda por sorpresa cuando el ataque blaugrana siempre se inclina al otro lado. La irrupción de los actores secundarios en papeles principales fue la mejor noticia del sábado, más allá de los siete puntos de ventaja en la Liga.

El creador de la felicidad

Salah está viviendo sus últimos días en el Liverpool sin mucha suerte. Como muestra, el partido ante el City de la Cup donde falló un penalti. Sin embargo, es el mejor momento de reivindicar una leyenda de Anfield y del fútbol africano. El mejor futbolista de la historia de Egipto fue bautizado como “El creador de la felicidad” en su país. No sólo por su fútbol, sino por su aportación económica a proyectos educativos y sanitarios. Su conexión con el Liverpool fue inmediata. Un delantero con problemas con el gol en el Chelsea, en la Fiorentina, incluso en la Roma donde empezó a despertar, explotó en su primera temporada como “red” con 44 goles. Y desde entonces, desequilibrio y remate a toneladas para 2 Premier y 1 Champions como títulos destacados. Alguien que nos levantó del asiento.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...