
My way
Me gusta el Barça de Hansi Flick. Me transmite alegría, pasión, ilusión y diversión. Un equipo que seguro que recordaremos dentro de unos años. Con Lamine Yamal como estrella y jugador diferencial y con una serie de futbolistas jóvenes y de la casa con los que te identificas como son Cubarsí, Olmo, Fermín o Gavi, e incluso Pedri, que es culé de cuna. Un equipo con una clara identidad, con muchas virtudes y algunos defectos que de momento le han impedido ganar la Champions. Pero que, en cambio, le han permitido ganar cinco títulos de los ocho que disputado en las dos últimas temporadas (doy por hecho que el Barça levantará la liga en las próximas semanas porque tiene una ventaja que parece imposible de remontar).
Con Flick en el banquillo solo se ha dejado de ganar una Copa del Rey y dos Champions League. El balance es muy bueno, aunque para algunos no es suficiente. Es cierto que el Barça lleva 11 años sin llegar a una final de la máxima competición europea, y por lo tanto sin tener opciones de ganarla, pero creo que no es sano obsesionarse con la Champions. Si echamos la vista atrás, en los últimos 20 años, desde el 2006, el Real Madrid ha conseguido 6 copas de Europa, el Barça 4, el Bayern y el Chelsea 2 cada uno, y el resto de los grandes clubes del continente como PSG, Liverpool, Manchester City, United, Inter o Milan solo han ganado una Champions en dos décadas. Conquistar la orejona no es fácil y las prisas nunca son buenas. Así que paciencia, porque las cosas en el Barça se están haciendo bien para llegar a la gloria más pronto que tarde. Que Flick siga su camino, como cantaba Frank Sinatra.