Fútbol moderno
Mucho se ha hablado del partido que enfrentó a PSG y Bayern en la ida de la semifinal de la Champions. Por lo general se ha venido a calificar el partido como uno de los mejores de la historia de esta competición, aunque también ha habido alguna crítica a las respectivas defensas de ambos equipos. Lo cierto es que fue un partido intenso, disputado, atractivo, un magnífico espectáculo futbolístico. Dos entrenadores que han bebido, en parte, de una misma filosofía y que no especulan ni con la posesión de la pelota, ni con la presión alta, ni con el fútbol de ataque. Una filosofía, por cierto, muy cercana a lo que se predica en Can Barça. Una filosofía que es la base del fútbol moderno.
Habrá que ver cómo se las apaña el ganador en la final, contra Arsenal o Atlético, dos equipos que nos enseñaron las virtudes de una buena defensa. Básicamente, otro concepto del fútbol.
Y, evidentemente, la pregunta que viene a cuento es si el Barça está a la altura o no de PSG y Bayern, los dos equipos más potentes ahora mismo en Europa. La respuesta va por barrios. Es difícil ser objetivo, y creo sinceramente que el Barça está cerca de ofrecernos ese nivel, aunque le faltan retoques en la plantilla y no es fácil saber ni cuántos ni cuáles. Pero dada la delicada situación económica del club, hay que acertar muy bien con la elección. A la primera y sin especulaciones de ningún tipo.
