
No se puede perder la ilusión, Real
OPINIÓN
La Real Sociedad se va a jugar pasar a cuartos de la Europa League en Old Trafford. El de Anoeta fue un asalto nulo por muchos motivos, pese a que la Real buscó ganar a los puntos, o incluso por KO, en los últimos instantes. Demasiado tarde para convencer a los jueces, que piden réplica. La habrá, pero en tierras británicas, y quizá con Zubimendi de vuelta. Cuando el consumidor paga la entrada de una velada de boxeo o de MMA busca espectáculo, algún KO, ritmo. Y cuando se acaba todo muy rápido o, al contrario, todo se alarga de manera aburrida e innecesaria, supone una decepción. Lo mismo pasa con el fútbol. Pero no se puede perder la ilusión. La Real está más que viva en la competición europea tras empatar ante un gigante histórico. Muy venido a menos, con innumerables bajas y un fútbol pobretón, pero es el Manchester United. Que el cruce esté vivo es un aliciente importante para los 1.400 animados que viajarán a tierras inglesas a vivir el desenlace del cruce en un mítico estadio. Algunos más, 34.391, acudieron a Anoeta a un día grande, aunque no lo pareció. El partido es malo, aburrido, pero tampoco existía ese gusanillo previo. No se puede normalizar estar presente en semejante cita, no al menos sin convertirse la Real antes en un club ganador de títulos de manera constante. Algo que no es. Octavos de final europeos, en casa, contra un grande. Un mata o muere. El ambiente del encuentro fue tibio, sin chispa hasta el penalti en el 70’ tras el que el estadio y el equipo despertaron, y no puede ser. Ni en el campo por parte de los jugadores ni en la grada por la gente. Parecía un día más, uno cualquiera que te ‘molesta’ en el calendario. Sea el juego mejor o peor, aburrido incluso, se esté más de acuerdo con el entrenador o menos, sea por la noche o por la tarde, juegue el jugador favorito o uno que te desquicie, si un evento así con la Real como protagonista no te genera nada, hay un problema. Y va por todas las partes implicadas. Se puede criticar, mostrar desacuerdo o enfado, pedir responsabilidades e incluso dimisiones, estar más confiado sobre el verde o menos y sentir el escudo más o menos, pero no se puede perder la ilusión. Esto es la Real.