La Cena de Campeones, una tradición distintiva del Masters con menú de Rory McIlroy en 2026
GOLF
No existe reunión gastronómica de tanta enjundia en el panorama deportivo universal. El único requisito para asistir a ella es portar la Chaqueta Verde que distingue a los campeones como miembros de un club selectivo y único


- Marta Pérez
Periodista
No hay un torneo de golf que abrace tanto las tradiciones como el Masters de Augusta. Incluso a nivel deportivo global, el Masters es uno de los eventos más icónicos por el homenaje continuo a su pasado, por el respeto a este de sus leyendas del presente y por las fuertes tradiciones que se van solidificando cada vez más a medida que se avanza hacia el futuro.
Entre las muchas que le distinguen, una es la de la Cena de Campeones. No existe reunión gastronómica de tanta enjundia en el panorama deportivo universal. El único requisito para asistir a ella es portar la Chaqueta Verde que distingue a los vencedores del torneo como miembros de un club selectivo, exquisito y único en el mundo.
Es la Cena de Campeones uno de los elementos más distintivos del Masters de Augusta, pero no es algo propiamente dicho ligado al torneo. Su origen se remonta al año 1952 y no fue por una decisión tomada por la organización, sino por la iniciativa de Ben Hogan, una de las grandes leyendas del golf. El estadounidense, uno de los seis poseedores del Grand Slam en carrera, fue una de las primeras superestrellas de un deporte que dominó a finales de los cuarenta y a inicios de los cincuenta y se retiró con dos Masters, dos PGA Championship, cuatro US Open y un British Open.
En el año 1951, Hogan conquistó el primero de los dos Masters de su palmarés (el segundo lo logró en 1953). Por ello, al año siguiente, decidió que, si Augusta era un torneo exclusivo, debía tener más símbolos distintivos. Decidió que en ese 1952 iba a invitar a una cena a todos los campeones del Masters con la única condición de que acudieran a ella luciendo su Chaqueta Verde de campeones.
Desde entonces, la Cena de Campeones del Masters de Augusta es una tradición única que reúne cada martes previo al torneo a los campeones de alguna de las ediciones previas. La imagen de todos ellos posando con su Chaqueta Verde es una de las fotos del año en el planeta golf y la norma no escrita manda que el campeón de la edición anterior debe ejercer como anfitrión para ofrecer a sus compañeros un selecto menú.
Rory McIlroy, responsable del menú de 2026
Esa responsabilidad, por lo tanto, recae en este 2026 en Rory McIlroy, flamante campeón del torneo en un 2025 en el que además la conquista del Masters le sirvió para completar el Grand Slam. Hace unas semanas, el jugador norirlandés presentaba la oferta gastronómica con la que, tras ganarse su hueco en la historia del golf, aspira también a ganarse el estómago de sus compañeros.
McIlroy ha diseñado como primer plato un carpaccio de atún aleta amarilla. Con él pretende hacer un homenaje a 'Le Bernardin', su restaurante favorito de Nueva York. Esta será una elaboración conjunta entre el establecimiento neoyorquino y el Augusta National Golf Club, puesto que en Georgia se ha trabajado a conciencia para presentar el plato de manera similar a la de su lugar de origen.
Dos opciones marcarán el plato principal. Los campeones del Masters elegirán entre filete mignon de wagyu o salmón sellado. Como acompañamiento se servirá el plato irlandés champ, basado en un puré de patatas para acompañar cualquier carne o pescado. Se servirán también coles de Bruselas salteadas, zanahorias glaseadas con mantequilla avellanada y aros crujientes de cebolla.
El postre será un pudin de toffee con helado de vainilla y salsa de toffee caliente. Pondrá el broche a una velada de compañerismo en la que se espera la presencia de muchos candidatos al Masters 2026, como es el caso, más allá de McIlroy, de Scottie Scheffler, Jon Rahm, Sergio García, Hideki Matsuyama o Dustin Johnson, entre otros. A partir del jueves, las risas y las bromas quedarán de lado.