"Haz lo que quieras, Max Verstappen"
F1
El neerlandés, en plenos rumores sobre su posible salida de Red Bull por las dificultades de su coche ante la superioridad de McLaren, habló sobre la pista y dejó claro que es amo y señor de su destino
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- Fabio Marchi
Redactor Motor y Polideportivo
El viernes, ‘La Gazzetta dello Sport’ aseguró que el Fondo Soberano de Arabia Saudí impulsará una oferta de Aston Martin para que Max Verstappen pilote el coche verde en 2026, equipo que Arabia Saudí está interesado en adquirir. Se habla del mejor contrato de la historia: 300 millones de dólares en 3 años, es decir, 264 millones de euros, unos 88 por curso. La casa por la ventana.
Antes, Verstappen dijo que no se planteaba nada y que solo estaba centrado en mejorar su coche. Luego, Aston Martin lo negó todo, ratificando su alineación, con Alonso y Stroll. Y Mercedes, otro de los interesados, también se desmarcaba de un posible fichaje. Se habla de que Ferrari no es ni opción porque escogió a Hamilton. Y Tampoco McLaren porque no podría pagarle suficiente. Y tras todo ello, Max habló en la pista. Como mejor sabe. Con sus manos decía la única verdad que se ha escuchado en mucho tiempo: Con demostraciones tan exuberantes y potentes como la de ayer en la clasificación de Jeddah, Max puede ir donde quiera, digan lo que digan. De hecho, ¡da igual lo que digan! Tiene la sartén por el mango y cualquier equipo querría tenerlo, empezando por Red Bull, que tras la alucinante pole de ayer, debería darse prisa en evolucionar ese monoplaza para no perder la pieza más valiosa de la parrilla.
Ayer, nadie contaba con él. Ese fue el grave error. La pole parecía cosa de los dos McLaren, que habían arrasado en los Libres 3. Parecían inalcanzables, aún más para un Verstappen que estaba a un mundo, a 8 décimas en la FP3 con un Red Bull muy difícil de pilotar y que solo Max logra que sea veloz. Pero en cuanto cayó la noche, el 4 veces rey hizo realidad lo imposible: una pole estratosférica, como la que ya logró en Japón, esta vez, limando el muro en varias curvas, con una conducción al límite, espectacular, sin dejarse ni un solo centímetro de la trazada idónea de cualquier piloto. Una clase magistral digna de los mejores de todos los tiempos.

Logró así una inesperada pole por delante de Oscar Piastri (2º), al que superó con el reloj a cero por 10 milésimas. Mientras, Russell fue 3º (a 0”113) y Norris se hundió al irse contra el muro en Q3 (saldrá 10º), agrandando su crisis.
Horner: "Parecía imposible"
“Esperábamos poder luchar por la segunda línea y lograr la pole va más allá de mis expectativas más alocadas. Parecía imposible batir a los McLaren. ¿En carrera? McLaren es favorito por su ritmo, pero yo ya no sé lo que creer”, decía el Team Principal de Red Bull, Christian Horner, sin palabras ante lo que había hecho Max con un coche que es tremendamente sensible al movimiento del volante.

Con ese RB21, hacer lo que hizo Max es digno de los elegidos. Si eres cauto con ese coche, eres lento. Si te pasas, lo pierdes. Max es el único que consigue domarlo en ese fino alambre, al filo de la navaja, al borde del precipicio, pero siempre haciéndolo volar. Ayer dio otra exhibición. Una más. Y es que cuando tiene un coche que le permite estar cerca de los mejores, él pone el resto con vueltas sensacionales, fuera de toda lógica, para lograr la pole.
La razón y los números idican que con Piastri 2º, con mejor ritmo de carrera en una cita en la que sí que se puede adelantar, el australiano es favorito al triunfo en la carrera de hoy (19.00h/DAZN) y debería arrebatarle el liderato del Mundial a Norris venciendo a un Max que lo tendrá difícil para contener la superioridad del McLaren con sus actuales armas. Pero con Max ahí, mejor esperar.