"El desastre de Honda en los test es el empujón que necesitaban"
F1
Gary Anderson, ex director técnico de Jordan, recuerda la experiencia que tuvo trabajando con los motores Honda y cree en la reacción del fabricante japonés con Aston Martin
Adrian Newey, alarmado con este dato del motor Honda en su Aston Martin de F1


- Fabio Marchi
Redactor Motor y Polideportivo
"Una vez que Honda reaccione, no habrá ningún fabricante de unidades de potencia mejor o más rápido a la hora de tomar las medidas necesarias. Solo necesita ese empujón para ponerse en marcha. Y creo que todos en Sakura lo acaban de recibir". Con este mensaje positivo termina Gary Anderson, ex director técnico de Jordan, su artículo en el portal especializado 'The Race' sobre los problemas que ha tenido el fabricante japonés con su motor en el Aston Martin en la pretemporada de F1 2026.
Anderson reflexiona sobre la capacidad de reacción de Honda y recuerda su propia experiencia trabajando junto al motorista nipón. Anderson pone el foco en lo mucho que le costó que Honda, con una cultura y forma de trabajar muy distinta a las firmas europeas, le hiciera caso en 1997 para resolver un problema que él veía muy claro desde el inicio.
"Dediqué mucho tiempo a forjar una nueva relación con Honda", releta al inicio de su artículo en el citado medio.
"Tras darme cuenta de que Honda no hablaba de los problemas de rendimiento, sentí que debía usar mis famosas habilidades diplomáticas para denunciar la situación. Así que, tras el inicio de la temporada, hice cuatro viajes de un día a Sakura para reunirme con el equipo de diseño y un representante de Mugen-Honda", explica.
"Los tres primeros fueron un fracaso, ya que no conseguí transmitir el mensaje. Sin embargo, después de la cuarta ronda en Imola, sentí que teníamos suficientes datos reales para una última vuelta. Ese fue el único circuito con una aceleración razonablemente consistente al salir de las chicanes, lo que nos permitió comparar esos datos con la temporada anterior. Si la velocidad a mitad de curva era la misma y el acelerador aplicado era el mismo, entonces, si la potencia era la misma, en mi opinión, la aceleración al salir de la curva debería ser la misma", añadió.

Y continuó: "Así que me fui a Sakura con la mochila al hombro llena de datos y nos sentamos en una oficina casi todo el resto del día hablando de la falta de aceleración en comparación con el año anterior y de cómo, según yo, teníamos probablemente 50 CV menos que el Peugeot del año anterior, que tenía unos 745 CV. No lo aceptaron y fue entonces cuando mi formación diplomática entró en acción. Empecé a enfadarme un poco y di un golpe suave en el escritorio, y con eso, un joven ingeniero se levantó de un salto y se fue. Pensé que lo había molestado".
Empecé a enfadarme un poco y di un golpe suave en el escritorio, y con eso, un joven ingeniero se levantó de un salto y se fue. Pensé que lo había molestado, pero regresó a los 10 minutos. 'Tenemos un problema', dijo
"Afortunadamente, regresó unos 10 minutos después con una hoja de papel, usó la calculadora durante unos segundos y luego declaró: 'Tenemos un problema'. Sus cifras indicaban que Honda tenía poco menos de 700 CV. A partir de ahí, el tono de la reunión cambió drásticamente", reveló.

"Al día siguiente, a primera hora, me dirigía a casa, pero me pidieron que me quedara un día más. Cuando llegué a la oficina a la mañana siguiente, tenían un plan de desarrollo en una pizarra con fechas límite para cada uno. Juntos, lo modificamos un poco, ya que también requeriría fabricar piezas nuevas, como sistemas de escape, etc., ya que parte de ese plan de desarrollo también incluía cambiar el orden de encendido del motor", finalizó al respecto, destacando que el nuevo motor no tardó en llegar, en la 9ª cita del curso.
"Sabiendo que todo lleva tiempo, Honda nos proporcionó una especificación de motor diferente para el Gran Premio de Gran Bretaña, la novena de las 16 pruebas de ese julio. No recuperó todos los 50 CV que le faltaban, pero probablemente la mitad. Eso, combinado con los cambios que habíamos hecho en el coche, fue suficiente para que Jordan remontara y anotara su primer punto de la temporada en Silverstone", apuntó.
Honda asume sus problemas
Con eso, Gary Anderson destacó la gran capacidad que puede llegar a tener Honda de reaccionar a los problemas cuando lo detectan, lo analizan y buscan una solución. Pero antes, es importante que lo acepten y lo asuman, algo que a Gary Anderson le costó su trabajo y varias reuniones.
Por eso, es llamativo que, entendiendo la cultura japonesa, llama la atención que Honda emitiera un comunicado unas horas después del final del test de pretemporada de F1 2026 asumiendo que no estaban contentos con la fiabilidad y rendimiento de su unidad de potencia y remarcando que trabajarían al máximo para solventarlo lo antes posible. No escurrieron el bulto. No miraron hacia otro lado. No se quedaron en silencio. Asumieron la culpa de inicio, algo que dice mucho, y se pusieron manos a la obra.
En ese sentido, Gary Anderson considera clave que Honda viera con sus propios ojos con "un día realmente malo" que el problema no era el coche, sino el motor, y en ese aspecto, diferenció la situación que vive Aston Martin de la pesadilla reciente de McLaren-Honda.
