
Andrea, me quedo contigo
Iris Tió se ha colgado la primera medalla de oro en solo libre en la historia de la natación artística en el Mundial de Singapur. Virtuosa del piano, con familia de músicos, Anna Tarrés (ahora en el equipo nacional de China) fue clave en su iniciación a la sincronizada desde el Kallipolis. Deslumbró Iris bajo los acordes de ‘Hymme a l'Amour’ de Céline Dion, Rosalía y la versión de ‘Me quedo contigo’ de Los Chunguitos le habían regalado el bronce en solo técnico. Iris entra siempre con el pie derecho a la piscina y quiere quitarse esa manía de ponerse la pinza cuatro veces porque sabe que sólo el trabajo lleva a la excelencia que está demostrando en el Mundial. Iris me fascina pero me quedo contigo, Andrea, seleccionadora española que lleva la creatividad y la genialidad al límite. Cuatro medallas olímpicas desde el agua, espectacular dirigiendo a EEUU –con una plata histórica en los París’2024– y ahora con España.
Andrea es auténtica. De verdad. Hace tiempo que esa actitud sincera la hizo distinta. Comprometida con las personas y con la naturaleza, con los sentimientos y la verdad, desnudando su personalidad en cada coreografía, regalando su ingenio cada instante y sabiendo que la vida se disfruta. Su marido Víctor Cano, ex gimnasta, le ayudó a dar el salto y la forma de educar a sus dos hijos con libertad pero con respeto es la mejor fotografía de Andrea, que juega, se divierte, hace que todos en la selección disfruten, que embruja cuando abre los ojos y te cuenta con pasión lo que quiere conseguir en el agua y en la tierra. Y sí, en el aire también porque ella quizás no sea consciente de que también vuela.
Andrea Fuentes es protagonista desde hace años. Como lo fue Gemma Mengual en un deporte que llamaban minoritario. Alexia Putellas bromeaba con que en las audiencias en RTVE de la selección española con 2.341.000 personas conectadas a los ‘cuartos’ eran “la familia”. Hoy en semifinales ante Alemania serán la familia y uno más porque los espectadores, la gente, quiere ver a España competir porque estas futbolistas enganchan, fascinan, crean afición, como lo hace Andrea Fuentes cuando plasma en una piscina la misma locura de Dalí en sus cuadros. La familia somos todos y la familia crece. Cada día.