Dani Fernández: "Que el Atleti gane la Champions sería lo único que me falta en la vida"
ENTREVISTA MD
El cantante presenta su gira 'La Insurrección Tour' y nos enseña su lado más rojiblanco

- Claudia Salinas
Redacción
Marzo no es un mes cualquiera para Dani Fernández. Arranca 'La Insurrección Tour', la gira “más ambiciosa de su carrera”, y lo hace después de un año lleno de éxitos musicales. Más de 100.000 entradas vendidas y hasta cuatro fechas en el Movistar Arena de Madrid lo confirman. Pero él, lejos de venirse arriba, sigue hablando con esa mezcla de ilusión, vértigo y responsabilidad.
“Nunca pensé, sinceramente, que haría este tipo de recintos tan grandes”, reconoce. Y no lo dice por decir. En su hoja de ruta aparecen escenarios como el Palau Sant Jordi o el Roig Arena, palabras mayores para alguien que empezó tocando en salas de 100 o 200 personas tras su etapa en Auryn.
El Palau Sant Jordi, de hecho, tiene un peso especial y no lo disimula. “Me ha costado muchos conciertos poder llegar. Siempre he recibido muchísimo cariño de la gente de Barcelona y de Cataluña. Mi vida personal gira mucho en torno a Cataluña, he venido mucho a la Costa Brava, a Cadaqués… por fin venir al Palau es algo que me hace muchísima ilusión”, asegura el artista.

La gira, además, no será una repetición de 'La Jauría': habrá nuevas canciones, cambios en el repertorio, una escenografía renovada y hasta un sistema de sonido innovador. “Queríamos que la gente pudiera revivir una vuelta de tuerca en La Jauría”, explica. Más espectáculo, sí, pero también más mensaje.
El anuncio del tour llegó con un vídeo de tono reflexivo, casi reivindicativo. Dani lo tiene claro: “Cada vez más vivimos enfocados en el qué pensarán, cómo tenemos que vestir, cómo tenemos que ser. Tenemos una vida de escaparate”. Su propuesta es una revolución pacífica contra la frustración y la inseguridad que muchas veces volcamos en redes sociales. “Si se usan bien, son una potencia increíble para hacer el bien”, dice.
Cuando habla de los cuatro conciertos en el Movistar Arena de Madrid, todavía parece que le cuesta creérselo. “No me lo creo, la verdad. Es un sueño hecho realidad ver cómo ha crecido el proyecto”. Detrás hay trabajo y también cicatrices ya que salir de Auryn no fue un camino de rosas. “He tenido que comer muchas cosas malas, vencer miedos, inseguridades… volver a salas pequeñas con mi guitarra y demostrar que era artista”. Ahora el panorama es muy distinto: casi 200.000 personas pasarán por sus conciertos en esta gira.

En pleno pico de popularidad, Dani ha decidido que, después de la gira, tocará parar. “Es un agotamiento general”, resume el cantante. Conciertos, promoción y una paternidad reciente han pasado factura. “No estoy en el punto de hacer muy buenas canciones, no me salen. Me siento en el peor momento de mi vida cuando quiero hacer el mejor disco. Necesito volver a sentirme artista y ser honesto conmigo mismo”.
Dani Fernández, corazón rojiblanco
Si hay otra cosa que ocupe el corazón de Dani Fernández a parte de la música es el Atlético de Madrid. Dani es del Atleti “de los de verdad”, de los que se hicieron fuertes en las malas. Recuerda sus primeras veces en el viejo Estadio Vicente Calderón, aquella época del descenso y los años de sufrimiento. “El Atleti ha marcado mucho mi personalidad. Yo creo que eso es lo que me ha hecho en mi vida afrontar, saber que siempre hay un momento en el que podemos cambiar las cosas”.
Este verano vivió una de esas noches que se guardan para siempre: tocó en el centro del Riyadh Air Metropolitano en el arranque de temporada. “Ver a mi hija andando por el césped es un recuerdo que me llevo para toda la vida”, dice emocionado.
Sobre cómo ve el equipo esta temporada, mantiene la fe habitual del atlético. Cree que “el Atleti es capaz de lo mejor y de lo peor”, que las lesiones han pesado y que el trabajo del Diego Simeone es incuestionable. “Nos cambió la vida. Él se tiene que ir cuando quiera, con la sensación de haberlo dado todo”. Y más que declararse ‘cholista’, dice, hay que declararse del Atlético de Madrid.
Pero el sueño más grande: la Champions League. “Que el Atleti gane una Champions sería lo único que me falta ya para hacer ‘check’ en mi vida”, asegura Dani.

De pequeño jugó al fútbol, aunque admite entre risas que “nunca fue lo mío”, y llegó a ser cinturón negro de karate. Ahora, a los 34, se cuida más que nunca. Entrena con un preparador, vigila la alimentación y bromea con que está esperando el carnet oficial de “gym bro”.
De momento, el plan es sencillo y enorme a la vez: ser honesto consigo mismo, ser el mejor padre posible y disfrutar de una gira que le llevará de las salas pequeñas de sus inicios a los grandes templos en España y México.

