
Número uno incontestable
Carlos Alcaraz se proclamó número uno mundial al derrotar con claridad y contundencia a Jannik Sinner con un tenis explosivo y mágico que le otorga el título de mejor jugador del mundo de forma incontestable. Es el Big 1. Fue una exhibición. La distancia entre ambos se ha agrandado porque Alcaraz ha mejorado ostensiblemente su servicio y eso marca la diferencia. Carlos acabó el partido en una Nueva York rendida con un ace, dejando claro que hoy por hoy está por encima del italiano. Sinner manejaba los partidos contra Alcaraz con un saque muy potente y buenos restos. Ahora ha cambiado el tono de los duelos, porque Carlos ha sumado a su energía, sus piernas, su explosividad y su magia, la capacidad de arrollar con su servicio. Sinner no tuvo opción y en varios sets acabó intimidado por el juego eléctrico de un Alcaraz que se llevó el duelo global más potente que se puede vivir en el mundo del deporte.
Y mientras el Big 2 se jugaba el número uno en Nueva York, Pedri se hizo más grande ante Turquía en un partidazo de la selección española, con un Merino estratosférico y un Lamine espectacular, pero sobre todo, con un equipo muy potente. El bloque de Luis de la Fuente fue una máquina de hacer fútbol ante un rival turco con calidad delante (sobre todo cuando el balón pasaba por Güler) pero con una defensa muy débil y un gran portero. La exhibición de España fue impresionante. Y Pedri volvió a dejar claro que actualmente es el mejor centrocampista del mundo. En Konya jugó a lo Balón de Oro, participando en la ofensiva, no solo logrando dos goles, sino además dando una asistencia y siendo el eje de un equipo equilibrado y muy sólido. El resultado final (0-6) fue escandaloso pero justo por lo visto en el terreno de juego. España y Turquía jugaron a cosas diferentes, en la presión, en la definición y en la combinación. El equipo de Luis de la Fuente ha empezado de forma extraordinaria la fase de clasificación para el Mundial de EE.UU., consiguiendo nueve goles en los dos primeros partidos y no encajando ninguno. No han sido los rivales más potentes a los que podía enfrentarse, pero el fútbol que ha ofrecido ha sido de gran calidad y compromiso.