El gran objetivo de Enric Casacuberta a los 61 años: correrá la ruta 66 para recaudar fondos para la ELA
ENTREVISTA
Lo que empezó como una fascinación por una carretera que ya había recorrido cuatro veces en coche, ha terminado convirtiéndose en una de las iniciativas más singulares del centenario de la Ruta 66
37 intentos, 130 años y un sueño por cumplir: una nieta y su abuelo correrán juntos la Maratón de Bostón 2026


- Alba Cabrera
Periodista - Barcelona
A los 61 años, muchos corredores piensan en bajar el ritmo. Enric Casacuberta (Moià, Barcelona) ha decidido exactamente lo contrario: cruzar Estados Unidos corriendo. Su proyecto, Ruta66xELA, no es solo un desafío deportivo, sino una travesía solidaria a lo largo de casi 4.000 kilómetros por la legendaria Ruta 66, con un objetivo que le da sentido a cada zancada: recaudar fondos y dar visibilidad a la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).

Lo que empezó como una fascinación por una carretera que ya había recorrido cuatro veces en coche, ha terminado convirtiéndose en una de las iniciativas más singulares del centenario de la Ruta 66. Tanto es así, que el proyecto ha sido reconocido como acto oficial de la conmemoración en Estados Unidos, siendo el único evento no estadounidense incluido en el programa.
Ahora, Enric se prepara para 150 días de carrera, incertidumbre y resistencia. Pero sobre todo, para un viaje donde el verdadero destino no es Los Ángeles, sino todo lo que puede cambiar —en él y en los demás— cada kilómetro.
Enric, 61 años, de Moià, y a punto de cruzar Estados Unidos corriendo… ¿Cómo empieza esta locura?
Pues empieza por una obsesión muy sencilla: la Ruta 66. La he hecho cuatro veces en coche y cada vez me enganchaba más. Su historia, la gente, los pueblos, la manera en que los americanos la cuidan… todo eso me atrapó. Un día pensé: “¿Y si la hago corriendo?”. No soy atleta profesional ni nada parecido, soy una persona normal que corre porque le gusta. Pero la idea se quedó ahí, dando vueltas, hasta que dejó de ser una locura y pasó a ser un objetivo de verdad.
Para quien no la conozca: ¿Qué es exactamente Ruta66xELA?
Es un reto solidario que junta dos cosas que me importan muchísimo: la Ruta 66 y la lucha contra la ELA. El plan es correr casi 4.000 kilómetros en 150 días para recaudar fondos para la investigación, junto con la Fundació Catalana d’ELA Miquel Valls y su homóloga americana ALS Association. Todo lo que hacemos —web, eventos, donaciones— va directo a dar visibilidad y recursos a una enfermedad que necesita avances ya.

¿Qué te empuja personalmente a hacer un reto tan extremo?
La ELA te va quitando movimiento, autonomía, voz… pero no la lucidez. Eso me impactó muchísimo. Yo, con 61 años, puedo correr. Ellos no. Y sentí que tenía que poner mis piernas al servicio de algo más grande. No busco demostrar nada deportivo; busco demostrar que la solidaridad también puede avanzar, paso a paso.
Este desafío tiene un objetivo claro: combatir la ELA. ¿Qué cantidad de recaudación quieres conseguir y qué mensaje quieres dar con tu reto?
No quiero poner un techo. Quiero recaudar lo máximo posible, porque cada euro puede convertirse en investigación, en apoyo, en esperanza. Pero el mensaje es incluso más importante: la ELA no puede seguir siendo invisible. Necesita recursos, necesita urgencia y necesita que la sociedad la mire de frente. Si mi reto sirve para que más gente conozca la enfermedad y se implique, ya habrá valido la pena.
Estamos hablando de casi 4.000 kilómetros en 150 días… ¿Cómo te has preparado física y mentalmente?
Llevo dos años entrenando de forma constante con el centro CENIT de Girona y un equipo de diferentes especialistas. Me han evaluado, me han acompañado y me han dicho claramente que estoy preparado. No soy profesional, pero he entrenado como si lo fuera: resistencia, recuperación, constancia. Mentalmente, he trabajado la paciencia y la humildad. Sé que habrá días muy duros, pero también sé por qué corro. Y eso pesa más que el cansancio.

¿Cómo será tu rutina durante la Ruta 66?
Muy simple: levantarme, correr, comer, descansar y volver a correr. Entre 25 y 40 kilómetros al día, haga el tiempo que haga. No hay secretos: constancia, disciplina y escuchar al cuerpo. Y también disfrutar del camino, de la gente, de los paisajes y de esa carretera que tanto quiero.
¿Qué mensaje quieres enviar a las personas que están luchando contra la ELA a través del running?
Que este reto es por ellos. Que cada paso es un homenaje a su fuerza y a su dignidad. Y que, aunque la ELA límite el cuerpo, nunca podrá limitar la capacidad de inspirar a los demás. Ellos son los que realmente me empujan cada día.

¿Cómo puede la gente seguir tu aventura y colaborar con la causa?
En la web ruta66xela.org y en Instagram y TikTok en @ruta66xela, donde iremos actualizando el recorrido, las etapas, vídeos y todo lo que vaya pasando. También pueden colaborar con donaciones a través de la página de GoFundMe (ruta66xela), compartiendo el proyecto o participando en actividades solidarias . Todo suma, y cada gesto ayuda.
Cuando llegues a Los Ángeles, ¿qué significará ese momento para ti? ¿Qué esperas aprender de ti mismo durante este reto?
Será un momento muy especial. No lo viviré como una meta deportiva, sino como el final de un camino hecho por una causa justa y el principio de una lucha que debe continuar. Espero aprender que nunca es tarde para hacer algo grande, que la voluntad puede más que la edad y que, cuando corres acompañado —aunque sea en la distancia—, no hay desierto que no puedas cruzar.

