Hito en seguridad: Van Rysel desvela su airbag para ciclistas que ya prueba con profesionales
CICLISMO
La marca de ciclismo de Decathlon presenta un mono con airbag integrado en la propia prenda, como solución a las cada más numerosas lesiones provocadas por caídas en carrera. Está previsto que llegue al mercado en dos años.

- Javier Ruiz
Redactor / Solo Bici
La Unión Ciclista Internacional dio vía libre a principios de esta temporada al estudio de una normativa que permita introducir dispositivos de airbag en la ropa de los ciclistas, como solución a las cada vez más numerosas caídas y accidentes en carrera, que en algunos casos han llegado a ser mortales.
Una decisión que está desarrollando junto a fabricantes de la industria ciclista como Aerobag, los primeros en desarrollar este tipo de airbags, o Van Rysel. La marca de ciclismo de Decathlon ha presentado hoy su propio mono con airbag integrado, que ya prueba junto a sus equipos profesionales Decathlon-Ag2r y Van Rysel Roubaix y que está previsto salga al mercado en un plazo de dos años, aseguran desde la marca francesa.
Airbag en la ropa del ciclista: un paso real y decisivo en seguridad

La prenda ve la luz en un contexto de aumento de accidentes, lesiones y, por desgracia, muertes en carrera en las últimas temporadas, con unas estadísticas preocupantes que Van Rysel pone sobre la mesa: el 20% de los ciclistas del World Tour sufren fracturas cada temporada. Y se han registrado más de 1.300 roturas en competición profesional en los últimos 6 años.
El AIRBAG (así ha bautizado Van Rysel al mono) no es un accesorio externo. Sino un mono de competición (maillot más culotte unidos) con tecnología de airbag integrada.
El traje completo tiene un peso de 700 g, algo superior a un mono de ciclismo convencional, que ronda los 300 - 400 g, de los cuales 500 g corresponden al sistema de seguridad. No obstante, la marca lo compara con los monos de MotoGP, donde sólo el airbag suele pesar 1 kg.
Activación instantánea con detección inteligente
El sistema de airbag incorporado se despliega en 60 milisegundos, con un sistema de detección inteligente mediante algoritmos entrenados con más de 450 millones de kilómetros de datos registrados, que analizan la dinámica del ciclista 1.000 veces por segundo.
La protección abarca el tórax, caja torácica, zona cervical y línea espinal. Además, posee materiales antiabrasión para prevenir de heridas superficiales o cortes en el impacto con el asfalto.
Se ha creado en colaboración con In&motion (especialistas en airbags) y Swiss Side (expertos en aerodinámica ciclista). Además, ha contado con la validación en túnel del viento y simulaciones CFD para igualar el rendimiento de un mono tradicional de competición.
El objetivo de Van Rysel: “El airbag debe ser un estándar de seguridad esencial en el ciclismo, como el casco”

Van Rysel planea que esta tecnología esté disponible para el público general en un plazo de dos años con un objetivo claro: establecerlo como elemento de seguridad esencial en la práctica del ciclismo a todos los niveles, al mismo nivel del casco.