

- Ángel Rigueira
Redactor Jefe | Polideportivo
Aunque a él no le gusta levantar la voz ni hacer un gesto de más, continúa generando un enorme alboroto en el Masters 1000 ATP de Roma. Su condición de local y número uno mundial que regresa a la competición después de tres meses de sanción por dopaje explicarían ese tumulto que le acompaña en el Foro Itálico.
Aunque lo que realmente es un escándalo es el nivel que demuestra después de acordar un castigo con el que no estaba de acuerdo, pero que sirvió para cerrar un polémico caso y no exponerse a males mayores.
Sigue con la misma firmeza mental que enseñó durante un año de proceso que pasó por diferentes estamentos, ganando títulos como el US Open y el Open de Australia pese a las miradas desconfiadas de algunos de sus colegas, aunque también fueron muchos quienes pusieron la mano en el fuego por él.
Ha vuelto a la cancha como si no hubiera medidado nada extraño en su trayectoria, como si la semana anterior hubiera estado en el ATP Tour. El italiano Jannik Sinner mantuvo el número uno mundial con holgura, ni Carlos Alcaraz ni Alexander Zverev apretaron demasiado en su ausencia, y está dispuesto a prolongarlo en combate.
Dos partidos disputados, ambos solventados en un par de sets. Después de superar al argentino Mariano Navone, 6-3 y 6-4, eliminó al neerlandés Jesper de Jong, 24 años y nº 93 mundial, por 6-4 y 6-2 en 1h.33'.
Si Sinner mostró aplomo y un tenis afilado, además el oponente abrió antes de hora el camino a los octavos porque sufrió una fea caída iniciado el segundo set. Superado por un passing del italiano, De Jong se lesionó la muñeca derecha. Aguantó, aunque si sus esperanzas eran nimias, todavía se evaporaron más.
La pista estaba resbaladiza, pero Sinner, más suelto, no cayó. Lo hizo quien iba más agobiado y al límite. El transalpino tuvo también esa suerte de los campeones.
Sinner suma 23 victorias seguidas, quince sets. Una máquina. Ha moldeado su tenis, ha entrado en calor. Ya tiene mucho mérito sumar dos triunfos sin sobresaltos, pero la gran prueba se llama Francisco Cerúndolo, 24 años y nº 93, que ha sido semifinalista en la tierra de Múnich y Madrid, que ha ganado 26 partidos este curso. Eliminó al austríaco Sebastian Ofner por 6-2 y 6-4.
Sinner tiene un comodín por si sufre algún accidente en Roma. Si necesita más partidos, está apuntado la semana que viene en Hamburgo, justo antes de Roland Garros.