Badosa se despide lesionada y llorando de Pekín
TENIS
Paula Badosa se retiró en su tercer partido después de una larga ausencia de casi tres meses por lesión, dijo adiós al WTA 1000 de Pekín llorando


- Ángel Rigueira
Redactor Jefe | Polideportivo
Paula Badosa, 27 años y nº 18 mundial, se ha empeñado en seguir en el tenis unas cuantas temporadas más, luchando contra una lesión lumbar crónica y los múltiples problemas físicos que siguen minando su trayectoria. Superadas las crisis mentales, su cuerpo no la deja respirar.
Se repitió una escena que se da con mayor frecuencia de la deseada. Tiempo médico de Paula Badosa, con evaluación del fisioterapeuta de su muslo izquierdo, de la ingle. Ambos abandonan la pista para hacer el tratamiento adecuado.
Regresa la catalana con un vistoso vendaje en la pierna izquierda. Aguanta un juego. En un punto ni puede ir corriendo a por la pelota. La checa Karolina Muchova gana ese 'game', 4-2. Media hora de partido. No hay más. Badosa no puede moverse, tiene que retirarse.
Al tercer encuentro después de casi tres meses apartada de la competición por una rotura del psoas. Perdió ante la ucraniana Elina Svitolina en la Billie Jean King Cup, se impuso a la croata Antonia Ruzic en el WTA 1000 de Pekín, que deja lesionada en tercera ronda.
Ahora la ingle. A pasar más pruebas médicas, con la incertidumbre del alcance de la dolencia, de cuánto tiempo puede suponer de nuevo parón. Empezó 2025 con unas semifinales en el Open de Australia, con tenis para pelearse de nuevo con las mejores. Pero el calvario físico no cesa.