Derrota surrealista en Indian Wells: pierde por un "¡Oh, Dios mío!"

TENIS

Luciando Darderi perdió el partido al parar el juego en el que sería último punto ante Rinky Hijikata
Luciando Darderi perdió el partido al parar el juego en el que sería último punto ante Rinky Hijikata@tennistv
Derrota surrealista en Indian Wells: pierde por un "¡Oh, Dios mío!"

Final surrealista en el Masters 1000 ATP de Indian Wells. El partido de segunda ronda concluyó sin que la pelota estuviera en juego. Uno de los dos protagonistas decidió pararlo, acusando primero a su rival y después a un aficionado de un grito que le habría molestado. Tras un rifirrafe, el juez de silla revisó el vídeo y dictó sentencia.

El italo-argentino Luciano Darderi detuvo el tenis, con 'match point', y lo perdió sin acabar de disputarlo. Lo cierto es que había quedado en mala posición, que el australiano Rinky Hijikata había quedado con todo a favor para rematar por sí mismo, pero no, la conclusión se salió de lo normal.

Pasó ronda Hijikata, que se impuso por 4-6, 6-2 y 6-4. La polémica saltó con 40-15. Y por un grito, un 'Oh, my God', '¡Oh, Dios mío!". Se escucha claramente cuando la volea profunda del australiano entra besando la línea. Darderi la devuelve con un globo, pero enseguida se para y señala a la grada.

Darderi estaba esquinado, parecía condenado a perder el punto. "No lo quería parar, él ha dicho 'Oh, my God', señaló al árbitro señalando a Hijikata, que se defendió diciendo que él no había dicho nada. No se entendía muy bien lo que hacía Luciano, ya que él miraba a la grada buscando al culpable. 

Viendo que la teoría de acusar a Hijikata no funcionaba, recuperó la versión de la grada, de donde había surgido la exclamación. El juez de silla pitó 'Hindrance', consideró que Darderi había perturbado el normal desarrollo del juego. Hubo revisión de vídeo, el árbitro ratificó que el italiano no había actuado correctamente. Y se acabó el partido. 

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