Novak Djokovic of Serbia
Novak Djokovic of SerbiaGetty Images
Djokovic casi la lía gorda en Indian Wells

Tuvo todo el sentido del mundo que Novak Djokovic iniciase el Masters 1000 ATP de Indian Wells con ciertas dudas, tantas que incluso debió remontar un set en contra ante el polaco Kamil Majchrzak. Él mismo subrayó haberse preparado para la dificultad dado que hacía más de un mes que no competía. Exactamente, desde el 1 de febrero, cuando perdió la final del Open de Australia ante Carlos Alcaraz.

Acudió al desierto californiano para disputar su segundo torneo oficial del curso. Pentacampeón del torneo, en 2008, 2011 y de 2014 a 2016, no llegaba a octavos desde 2017. Ha ido acumulando derrotas inesperadas ante el japonés Taro Daniel (2018), el alemán Philipp Kohlschreiber (2019) y, tras una larga ausencia, contra el italiano Luca Nardi (2024) y el neerlandés Botic Van de Zandschulp (2025).

Casi la vuelve la lía gorda de nuevo en esta edición de 2026, su decimoséptima participación. Sobrevivió por experiencia al nº 72 mundial, el estadounidense Aleksandar Kovacevic, 27 años. Hubo momentos de duda, especialmente en el segundo set e inicios del tercero, con Novak Djokovic tocándose el codo derecho, como si sufriera problemas, gritando a su box. "Increíble todo, increíble", señaló en una de esas veces. En español, mirando a Charly Gómez Herrera, miembro de su equipo. Las broncas, en serbio, se las llevó su entrenador Boris Bosnjakovic.

Djokovic está dispuesto a vestirse el mono de trabajo cuantas veces haga falta. Logró regresar a octavos, nueve años después, batiendo a Kovacevic por 6-4, 1-6 y 6-4 en 2h.02'. Va dejándose un set en cada encuentro.

A la espera de si se reencuentra con Carlos Alcaraz, ya en semifinales, su primer paso será contra el defensor del título, el británico Jack Draper o el argentino Francisco Cerúndolo. Djokovic se ha convertido en el segundo jugador más veterano que llega a octavos de un Masters 1000, después del croata Ivo Karlovic, que lo hizo precisamente en Indian Wells, en 2019, cuando contaba 40 años, dos más que el balcánico.

Djokovic tuvo palabras de elogio para Kovacevic, de padre serbio y madre bosnia. "Hablamos la misma lengua, me encanta ver que está jugando tan bien. Ha sacado muy bien, es uno de los mejores talentos del circuito. Ha hecho un gran torneo", significó. Sobre sí mismo, reconoció que en ocasiones "hay que ganar feo", llevarse un encuentro en el que mandó muchas veces el oponente. 

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