La próxima edición de la Copa ASOBAL, prevista para el 16 y 17 de diciembre, está ahora mismo en peligro tras otro episodio de la 'guerra' latente en el balonmano español entre la Asociación de Clubs (ASOBAL) y la Real Federación Española (RFEBM).
La ASOBAL, que estaba "ultimando los detalles" del acuerdo para organizar el torneo en Irún, ha comunicado en una nota que "el presidente de la RFEBM, Francisco Blázquez, impide a ASOBAL la organización de la Copa ASOBAL".
"La organización de la Copa ASOBAL por parte de ASOBAL es una decisión aprobada por la Asamblea General de la RFEBM celebrada el pasado mes de junio y, a su vez, amparada por el convenio firmado por ambas entidades hace dos temporadas", explica en su comunicado la ASOBAL, presidida por Servando Revuelta.
Sin embargo, "según argumenta el presidente de la RFEBM el convenio expiró el pasado 30 de junio de 2023, pero la RFEBM ha ejecutado partes del convenio que benefician al ente federativo, especialmente el contenido económico del acuerdo", añade la nota de la ASOBAL, "que lleva meses trabajando en la organización de dicho evento, como ha hecho en las últimas tres décadas".
En el trasfondo de la cuestión, por tanto, subyace un tema económico en el que ambas entidades no han llegado a un acuerdo sobre la cobertura televisiva y la explotación publicitaria del torneo.
"El presidente de la RFEBM demuestra la imposibilidad de crear un espacio de diálogo basado en la confianza entre las dos entidades que deberían tener como objetivo común el crecimiento del balonmano en nuestro país", señala la ASOBAL en su comunicado.
A falta de una comunicación oficial, la RFEBM sí entiende que, desde que el Consejo Superior de Deportes (CSD) reconoció como profesional la Liga ASOBAL, el convenio entre la RFEBM y la ASOBAL dejó de tener validez y, por tanto, la entidad presidida por Revuelta dejó de tener el derecho a organizar la Copa ASOBAL.
La Federación apunta que organizará igualmente la Copa ASOBAL, pero la sede aún está por decidir.
Sea como sea, estas nuevas desavenencias entre la ASOBAL y la RFEBM vuelven a echar piedras sobre el tejado del balonmano español, que hace mucho tiempo que echa de menos una entente entre dos entidades que deberían remar en la misma dirección para defender un deporte ya de por sí castigado por las apreturas económicas, como tantos otros deportes más minoritarios, sobre todo desde el estallido de la crisis económica que azotó hace años a todos los clubs de la ASOBAL.
Servando Revuelta, a la derecha, presidente de ASOBAL
Por tanto, la organización de la Copa ASOBAL reaviva el conflicto entre la ASOBAL y la RFEBM, que tienen visiones antagónicas sobre cuál de los dos organismos tiene el derecho de organizar el torneo.
Mientras que la ASOBAL considera que, ante la falta de un nuevo acuerdo, sigue vigente el convenio firmado hace dos temporadas entre la Asociación de Clubes y la Federación y que delegaba la organización del torneo a la ASOBAL.
La Federación Española de Balonmano considera, por su parte, extinto el convenio desde el pasado 30 de junio con la calificación por parte del Consejo Superior de Deportes de la Liga ASOBAL como Liga Profesional.
"La Federación considera que cuando somos reconocidos como Liga Profesional el anterior convenio ha acabado, pero la realidad es que ha empezado la Liga y todos los pagos, los cánones y demás se están rigiendo por el convenio anterior, porque no hay uno nuevo"
"La Federación considera que cuando somos reconocidos como Liga Profesional el anterior convenio ha acabado, pero la realidad es que ha empezado la Liga y todos los pagos, los cánones y demás se están rigiendo por el convenio anterior, porque no hay uno nuevo", señaló el presidente de la ASOBAL, Servando Revuelta, en declaraciones a la Agencia EFE.
Una visión que se contrapone con la de la Federación Española de Balonmano que, como aseguró su presidente, Francisco Blázquez, estima que el anterior convenio "quedó resuelto" al finalizar la temporada en la que se produjo el reconocimiento por parte del Consejo Superior de Deportes del balonmano masculino como deporte profesional".
"Ese convenio queda resuelto, no tiene vigor. Además, la ley establece que una vez que son reconocidos como Liga Profesional la ASOBAL sólo tiene exclusivamente competencia para organizar la Liga, que es la única competición que es declarada como profesional"
"Ese convenio queda resuelto, no tiene vigor. Además, la ley establece que una vez que son reconocidos como Liga Profesional la ASOBAL sólo tiene exclusivamente competencia para organizar la Liga, que es la única competición que es declarada como profesional", indicó Blázquez en declaraciones a EFE.
Una circunstancia asumida por la ASOBAL, que reconoció que cuando se firme el nuevo convenio "no le corresponderá" el derecho a organizar la Copa ASOBAL, aunque sí tendrá la potestad de negociar con la Federación la posible cesión de la organización del torneo.
Francisco Blázquez, presidente de la RFEBM
"Ahora no hay un nuevo convenio y no es culpa ni de la Federación, ni de la ASOBAL, simplemente no habido tiempo para desarrollar otro y cuando lo haya ASOBAL tiene claro que no puede organizar la Copa ASOBAL, no le pertenece el derecho de organizarla", explicó el presidente de la ASOBAL.
"Aunque sí puede negociar con la Federación", añadió Servando Revuelta, "para que le ceda la organización de esa competición y ahí sí la Federación tendrá toda la potestad, pero de momento yo me debo regir por un marco legal que es el convenio anterior".
Una disparidad de criterios que no ha impedido, sin embargo, a ambas partes tratar de llegar a un acuerdo, aunque sin éxito, para la edición que está previsto que se dispute los días 16 y 17 de diciembre en Irún

