Raphaël Varane ha decidido retirarse de la selección de Francia a los 29 años. Que un jugador decida colgar las botas de su combinado nacional no es sorprendente. Lo insólito de este caso es que el defensa del Manchester United ha tomado esta decisión cuando aún no ha llegado a la treintena. Alega, aseguran, cansancio físico y psíquico. Su decisión y sobre todo, haberla tomado a esta edad, alimenta a los que consideran que el fútbol del siglo XXI está sometido a un calendario asfixiante que pone al límite la resistencia del futbolista, aumentando el riesgo de lesiones y repercutiendo directamente en su rendimiento.
Otros jugadores franceses como Hugo Lloris o Steve Mandanda también han anunciado hace varias semanas su adiós al cuadro ‘bleu’. Pero el primero lo ha hecho a los 36 años y el segundo, a los 37. ‘Jubilarse’ a los 29 (incluso a los 31, edad a la que Kroos se despidió de la selección alemana) puede sonar prematuro, pero debe valorarse como una demostración de que este fútbol que de agosto a junio concentra Ligas, Copas, Champions, Supercopas nacionales y europeas, Europa League, Conference League, Mundial de selecciones, Mundial de clubs, fase final de UEFA Nations League... puede acabar perjudicando al propio fútbol. Quizá va siendo hora, como reclamaba el otro día Carlo Ancelotti, de parar un poco. Y de reflexionar hacia dónde va el fútbol.