La teoría dice que el fútbol es, en muchas ocasiones, para los nostálgicos. Han pasado tantos buenos jugadores a lo largo de la historia que se antoja imposible quedarse con uno, aunque siempre hay quien tiene su favorito.
Dos de los que estuvieron en las carpetas y fondos de pantalla de innumerable cantidad de chavales fueron dos futbolistas irrepetibles como Ronaldinho y Rooney. Contemporáneos, aunque algo más joven el inglés, ambos fueron dominadores hasta tal punto de convertirse en leyendas de sus clubs y países. Hay quienes le encantaría recuperar futbolistas de este calibre, aunque parece imposible.
O no. Y es que lo que no consiga el MIC no lo logra nadie. ‘Ronnie’ y Rooney vuelven a vestirse de corto y tocar balón. Los apellidos son los mismos, pero las caras, aunque muy similares, diferentes. Joao Mendes de Asis y Kai Wayne Rooney, hijos de los dos iconos, juegan este torneo y destacan, como no puede ser de otra forma, por encima de los demás. Lejos de pensar en continuar con el legado de sus padres, tratan de disfrutar de su momento.
Joao lo hace en el Barça juvenil, con el que marcó ayer y ha logrado el pleno de victorias. Allí exhibe su potencia, con arrancadas propias de la sangre que corre por sus venas aunque con un fútbol muy distinto, menos técnico, pero eso era de esperar. Aun sin los malabares, la gente en Lloret pide una foto con Joao, que es celebridad sin pretenderlo.
Más se parece el futbol de los Rooney, menos por el hecho de que el hijo es zurdo. Eso sí, al de la etapa final. Controlando el juego, el tempo, y sin la explosividad del chaval que asombró a Inglaterra con el Everton. Kai, al que solo verle la cara se sabe que es un Rooney, también marcó por la mañana y su United de la categoría de infantil se clasificó.
Kai Wayne Rooney, hijo del ex internacional inglés, ya destaca en el infantil del Manchester United
Pero Joao y Kai, si bien se han llevado la atención, no son los únicos con genes de estrella mundial. Y es que en el cadete del Barça hay un tal Shane Kluivert, hijo de Patrick, y en la Peña Deportiva un tal Theo Antonio Pires, hijo de Robert. Ambos padres estuvieron en las gradas siguiendo los partidos.



