Juega con el 10 en la espalda en la selección que este martes se clasificó oficialmente para el Mundial de EEUU, México y Canadá que se celebrará este verano. Logró el primer gol del encuentro ante Turquía y reivindicó su figura tras un periodo difícil de lesiones. Dani Olmo tiene la sensación de que se está jugando una plaza para el gran torneo estival, pero todo el mundo, incluido el seleccionador, sabe que la tiene asegurada. No hay dudas con Olmo. En Sevilla, el 10 estuvo de 10 en una gran primera parte. En la segunda, todo el equipo sufrió un bajón, hasta que los turcos se pusieron 1-2, logrando romper la imbatibilidad de Unai Simon, que no había recibido ni un solo gol en toda la fase de clasificación, y sembrando cierta incertidumbre en una selección que bajó su rendimiento en el principio del segundo acto.
De la Fuente colocó a Olmo por la izquierda en un tridente con Oyarzabal y Yéremy Pino en un equipo que dominó el partido hasta el empate de los turcos y en el inicio de la segunda parte cuando se adelantaron en el marcador. La selección reaccionó y empató al cumplirse la hora de juego con otro gol de Oyarzabal, logrando su sexto tanto en esta fase, pero Turquía no se rindió nunca debiéndose emplear a fondo Unai en la portería. Parecía un partido plácido y los turcos lo complicaron más de lo esperado. Olmo, en la línea del equipo en la segunda parte, fue sustituido y ovacionado por la afición de La Cartuja. Entró Fermín, blaugrana por blaugrana, y ocupó la mediapunta, pero España seguía sorprendida por el juego de los turcos y un marcador muy ajustado.
Al final, el último partido de clasificación no fue tan brillante como los que jugaron en toda la fase. El objetivo ya estaba conseguido y ni la propia Cartuja llenó el aforo. Unos 30.000 espectadores acudieron a ver el encuentro, la misma cifra que la selección de Catalunya ante Palestina en el partido reivindicativo que se jugó en Montjuïc. Las dos entradas tuvieron interpretación diferente: buena para el encuentro de Barcelona y mala para el de Sevilla. Sin ser el mejor partido de la selección, se cumplió el objetivo y estará en el Mundial este verano con sello de una de las favoritas.