El Athletic realizó un gran encuentro en Cádiz. Los rojiblancos no dejaron ningún resquicio a la duda desde el pitido inicial. Desde el primer momento se pudo comprobar el equipo que iba a por el partido con un gran despliegue, la presión habitual en campo contrario y una superioridad por dentro con Vesga, Sancet y Muniain. Y sobre todo con dos hombres en estado de gracia, los dos hermanos Williams. El mayor marcó de forma magnífica el primero de la noche adelantándose a Fali, recortando al portero y metiendo el balón cuando tenía poco ángulo. El ‘9’ falló el penalti, pero eso ya es lo de menos. La mala noticia fue la lesión que le obligó a dejar el terreno de juego y que pone en peligro la gran racha en la Liga. Nico jugó un auténtico partidazo, posiblemente el más completo desde que es león. Fue todo un incordio para Espino.
Ni mucho menos hay que echar las campanas al vuelo, pero lo cierto es que el arranque es muy positivo, más que por los siete puntos de nueve posibles por la sensación de solidez que está ofreciendo atrás. Los leones conceden muy pocas ocasiones al rival. Ayer el Cádiz casi ni tiró a puerta y el dominio visitante fue total.
Hay otro dato para sentirse muy satisfechos. La efectividad ante la portería contraria. Iñaki marcó el 0-1 y después hicieron otro tanto Berenguer tras una gran jugada de Sancet, De Marcos y Nico Williams y Gorka Guruzeta, que también aprovechó los dos balones que tuvo con dos bonitos tantos. Todo salió bien en el Nuevo Mirandilla excepto la lesión del ‘9’.