El Athletic logró ayer una victoria y lo hizo apoyado en un gran Sancet. El de Mendillori fue el gran protagonista del partido con tres buenos goles y una gran primera parte en la que remataba a portería todo lo que le llegaba.
Valverde decidió optar por el sistema con gran poder ofensivo que había utilizado en la primera parte de la temporada, con Vesga de pivote defensivo y el ‘8’ y Muniain encargados de trenzar el fútbol ofensivo. Oihan no jugó bien en la segunda parte de Vigo, pero ayer se salió. Volvió a demostrar que está dotado de una gran calidad para rematar ante la portería contraria. Por ello, es fundamental colocarle cerca del área. No solo tiene gol, sino también visión de juego para asistir a sus compañeros. En realidad tiene todo lo que exige el fútbol de hoy en día porque también va bien de cabeza y dispone de una buena conducción como demostró en el cuarto gol de la noche, el tercero de su cuenta particular.
El Cádiz salió bastante bien al terreno de juego e incluso puso en ciertos apuros a los locales con 1-1, pero el segundo tanto tranquilizó a los rojiblancos para ganar por goleada. El Athletic se hizo acreedor al triunfo incluso con uno menos por expulsión de Yuri Berchiche. Con diez llegó precisamente el 4-1 tras una buena jugada.
Esta victoria debe servir para recuperar la confianza perdida en Liga tras el regreso competitivo. Parece claro que cuando los leones juegan a este ritmo, como lo hicieron en la primera mitad, son imparables.