No fue la mejor manera de celebrar los 500 partidos con la camiseta del Athletic. “Teníamos muchas ganas de poder dar una alegría a la afición en el primer partido en casa. En la primera parte no hemos estado finos, sobre todo con balón, hemos tenido muchas pérdidas innecesarias y ellos se van viniendo arriba”, afirmó De Marcos en los micrófonos de Movistar.
El cuadro bilbaíno mejoró en el segundo acto, pero no lo suficiente: “Quizá nos ha faltado frescura en esos últimos metros”. Valverde hizo tres cambios en el descanso, aunque el zaguero sabe que fue una cuestión colectiva. “Nos podía haber quitado a los once, ha quitado a tres y hemos estado mejor”. Cierto es que sin generar peligro ante la portería de Lunin.
¿Cómo de lejos o de cerca está el Athletic de su mejor versión? “Es difícil decirlo. Es un rival complicado porque individualmente son muy buenos. Aunque tú estés fresco, te equivocas y ellos a la contra enlazan con dos o tres toques y se plantan en tu campo. Haces esfuerzos de 50 o 60 metros, que cuando son muchas veces, te pasan factura. Por ahí ha venido el desgaste”.

