Un instante lo cambia todo. Y bien que lo pudo comprobar Rodrigo Hernández 'Rodri' en la final de la Champions League de Estambul. El centrocampista 'cazó' un balón suelto para marcar el único tanto del encuentro, el que daba la primera Copa de Europa de su historia al Manchester City frente al Inter de Milán.
"He estado horrible en la primera parte, algo impropio de mí. Pero el míster me ha animado, me ha dicho a la cara que estaba mal, que era un líder, y que tenía que cambiar la mentalidad. En ese momento he pensado: vas a tener una en todo el partido así que colócala", dijo tras el encuentro. Y la tuvo. Y la colocó. Y ese zapatazo forma parte ya de la historia de la Champions.
El internacional español de 26 años completa así una temporada impresionante a nivel de clubs (le falta jugar la Nations League con España). Su progresión ha sido enorme. Destacó en la eliminatoria ante el Bayern de Múnich, en la que también marcó, y especialmente en el partido de vuelta de semifinales ante el Real Madrid (4-0), en el que fue el futbolista que más kilómetros recorrió, que más pelotas tocó, que más pases dio y que más balones recuperó. Guardiola dijo de él entonces que "la gente habla de Erling pero qué año ha hecho Rodri... No sé si hay un mediocentro mejor que él ahora mismo".
Rodri, de 26, ha ido creciendo futbolísticamente desde que en el verano del 2019 el Manchester City pagara su cláusula de rescisión, unos 70 millones de euros, al Atlético de Madrid. Mucho antes de eso, algo antes también de que los colchoneros abonaran 20 'kilos' fijos más cinco variables al Villarreal por un jugador que curiosamente ya había estado en las categorías inferiores rojiblancas, el FC Barcelona se interesó por el pivote madrileño.
Ya se había comprometido con el Atlético
Fue en diciembre de 2017. Rodri tenía entonces 21 años, era internacional Sub 21 y jugaba en el conjunto castellonense. El Barça, que lo seguía desde hacía tiempo, veía en él un buen sustituto de futuro para Sergio Busquets, pero llegó tarde. Cuando preguntó seriamente por él, el jugador ya tenía un compromiso verbal con el Atlético, aunque la contratación no fue anunciada oficialmente hasta mayo de 2018.
Rodri había renovado con el Villarreal hasta junio de 2022 con una cláusula que pasó de 12 a 25 millones de euros. Como explicó en su día Mundo Deportivo, en el trasfondo de esta operación estaba precisamente la sospecha de los castellonenses de que había varios clubs al acecho, entre ellos el Barça. De esta manera, se aseguran poder negociar por una cantidad mayor que los 12 millones iniciales. Fue esta última cantidad, dividida entre fijos y variables, la que acabó pagando la entidad madrileña.

