Marsella y Atalanta protagonizaron un emocionante combate de poder a poder en el Vélodrome que acabó en tablas (1-1) y dejaron la resolución de las semifinales de la Europa League para el encuentro de vuelta. El duelo, trepidante de principio a fin, permitió ver la mejor versión de cada equipo, cada uno con sus armas pero incapaces de tomar ventaja de cara a la vuelta por el desacierto de los delanteros. El Marsella, más insistente, mereció quizá más premio.
El Atalanta impuso su plan de partido en un gran arranque. El juego se iniciaba con calma desde atrás y se aceleraba a partir del último tercio, donde aparecían Koopmeiners, De Ketelaere o Ederson, indetectables para Kondogbia y compañía. Con esa fórmula nació el 0-1 de Scamacca en el minuto 10. El ariete está de dulce y aprovechó un buen pase filtrado por Koopmeiners para batir a Pau López con un disparo seco y ajustado al palo largo.
El gol tuvo un efecto anestesiante en los de Gasperini y espoleó al Marsella, que dio un paso al frente y empezó a ganar duelos y segundas jugadas que generaron acercamientos y varios saques de esquina. En uno de ellos nació la acción del 1-1. Un córner botado en corto pilló descolocado al Atalanta y el central Mbemba, desde la frontal, se sacó un trallazo imposible para Musso (20').
En plena crecida, el Marsella tuvo opciones para ponerse por delante. La defensa visitante no encontraba antídoto para la movilidad de Aubameyang, que generó mucho peligro por la izquierda. Al filo del descanso, el ex del Barça tuvo un mano a mano clarísimo en un contragolpe pero cruzó demasiado su disparo.
A la salida del descanso el Atalanta dio un paso al frente pero el Marsella no quitó el pie del acelerador, lo que derivó en una segunda parte trepidante y llena de alternativas por parte de ambos conjuntos, con el encuentro totalmente roto durante muchas fases. El ingreso de Lookman por un Scamacca inédito desde su gol aportó más dinamismo y desequilibrio al ataque de la Dea. El nigeriano, pura potencia, se generó una ocasión clara al deshacerse de dos defensores rivales pero su derechazo se marchó alto.
Sin embargo, el partido estaba en las piernas de Aubameyang, imparable toda la velada y en una de sus mejores jugadas cedió el cuero al recién entrado Ounahi, cuyo disparo desde el balcón del área lo escupió la cruceta cuando Musso ya estaba vendido.
Los cambios de Grasset y Gasperini evitaron que el ritmo del partido decayera, pero la falta de precisión de los delanteros en los últimos metros evitó que el marcador se moviera. Marsella y Atalanta se jugarán el billete a la final de Dublín en Bérgamo el próximo jueves.
1.- Marsella: López; Murillo (Ounahi, m.72), Mbemba, Balerdi; Clauss (Merlin, m.65), Veretout, Kondogbia, Harit (Ndiaye, m.72), Luis Henrique; Sarr (Moumbagna, m.65) y Aubameyang.
1.- Atalanta: Musso; Scalvini, Djimsiti, Kolasinac (Pasalic, m.17); Zappacosta (Hateboer, m.85), De Roon, Éderson, Ruggeri; Koopmeiners, De Ketelaere (Mirantchouk, m.85) y Scamacca (Lookman, m.59).
Goles: 0-1, min.11: Scamacca. 1-1, min.22: Mbemba.
Árbitro: Daniel Siebert (Alemania). Mostró cartulina amarilla a Balerdi (m. 69).
Incidencias - Encuentro de ida en las semifinales de la Liga Europa jugado en el estadio Vélodrome de Marsella lleno hasta la bandera (67.000 espectadores)


