Cuentan en la Ciutat Esportiva que Martin Braithwaite (29 años) es un jugador de equipo, feliz hoy por sus dos asistencias ante el Elche aunque sus registros goleadores sigan bajo mínimos con un único gol en Copa al Cornellà en lo que va de 2021. Una de sus grandes satisfacciones fue darle una asistencia a Messi de un soberbio taconazo, la primera al crack argentino.
Al danés le gusta sumar y antepone el éxito del Barça a cualquier ambición personal. Está contento cuando, incluso, provoca penaltis (2). Dice que es una de sus funciones. En esta última jornada, Braithwaite dio dos pases de gol. El segundo a Alba, con el que trata de entenderse desde que Koeman le desplazó al extremo izquierdo, una posición que no es la suya. Nunca se queja. “Nadie le ha oído protestar”, explican a MD. Es más, suele preguntarle al staff técnico por cuestiones tácticas, qué debe hacer para mejorar en una demarcación inhóspita. Es de los que cuando llega a casa revisa los partidos y extrae sus conclusiones.
Es un goleador y persigue el éxito. En el Barça no le está acompañando pese a su persistencia y actitud pero sus compañeros en el vestuario valoran su personalidad y su nivel competitivo. “Tiene una gran fuerza mental y eso le está sirviendo para asimilar los momentos duros”, subrayan.
Koeman tiene buenas palabras para Braithwaite. Le ve entregarse en los entrenamientos y a la mínima le da minutos. Ha intervenido en 30 partidos de los 37 disputados, pero no termina de afinar la puntería. No le alcanza. Esta temporada 2020-2021 suma 6 goles (2 en Liga, 3 en Champions y uno en Copa) y en el campeonato liguero no marca desde el 22 de diciembre al Valladolid. Y eso que ha disfrutado de cinco titularidades. Opina que la regularidad terminará llegando.
Así son los números de Braithwaite con el FC Barcelona

