Nicolás Tagliafico (29) no desespera y confía en que el Barça y el Ajax retomen los contactos y alcancen un acuerdo para que pueda jugar en el Camp Nou. Quedan dos días para que se cierre el mercado invernal y su prioridad sigue siendo vestir de azulgrana. El jugador, que está con la selección argentina, aguardó durante toda la jornada movimientos negociadores entre clubs de los que, al cierre de esta edición, no tenía constancia.
Esta operación estaba sujeta a lo que pudiera suceder con Ousmane Dembélé, si acababa saliendo del Barça aceptando algunas de las ofertas que pudiera tener o si decide quedarse. También depende de que cerrase primero la contratación de un delantero, con probabilidad Aubameyang, y de que sobre ‘fair play’ financiero para poder inscribirle. Demasiados condicionantes de los que el jugador se desmarcaba. Fuentes de su entorno explicaron a MD que no podían hacer nada y que su único cometido era esperar la entente entre clubs. Si se producía, la negociación será rápida. Medio año de cesión haciéndose cargo de la ficha.
El director deportivo, Mateu Alemany, lleva días gestionando el préstamo con el club holandés pero dando pasos muy lentos y hasta calculados. La consigna es estar pendientes de la continuidad o no de Dembélé, una circunstancia que, de todas formas, no depende de él. La fórmula será la misma cesión con opción de compra no obligatoria. Tagliafico termina contrato en 2023 y acepta cualquier resolución convencido de que convencerá a Xavi. En verano, el Barça necesita reforzarse sí o sí con un lateral izquierdo para ser competencia de Alba, que hace tiempo que no tiene. De momento, el técnico azulgrana dispone de varias alternativas, como un Alejandro Balde al que todavía no concedido ni un solo minuto y como Dest, que puede jugar en las dos bandas pero que no le acaba de convencer.
Alejandro Grimaldo asumía ya que su presente pasa por el Benfica, al menos hasta final de temporada. Primero porque sus agentes le habían confirmado las informaciones de prensa en las que se subrayaba la negativa del club portugués a dejarle salir en este mercado invernal, esencialmente porque no tienen recambio y no le da tiempo de negociar uno, y segundo porque era el plan B después del lateral argentino.
Anoche, el defensa, que había jugado como titular la final de la Copa de la Liga ante el Sporting de Portugal, no tenía noticias de ningún movimiento azulgrana. Sus agentes tampoco y empezaban ya a asumir su descarte como opción

