Efectividad sin armonía

Efectividad sin armonía

Lo mejor, un día más, fue el resultado para el Barça en un partido animado pero con poco orden. Xavi sorprendió con la alineación en un día con Riqui Puig en todas las quinielas para ser titular ante las bajas de Busquets, Pedri y Nico pero quienes esperábamos ver una media más creativo asistimos a un novedoso 4-2-3-1 con el de Terrassa en el banquillo. No jugó Riqui y sí un doble pivote Frenkie-Gavi con acumulación de delanteros pero el mejor del primer tiempo fue Araujo, que hizo dos correcciones fantásticas ante Aspas. Cervi también generó peligro por su banda aunque el Celta no remató la faena como el Barça. No fue un fútbol fluido de los locales pero la efectividad sí fue la que se le pide. No hubo continuidad en el juego, ni se vio un equipo cohesionado. 

Un ejemplo fue Dembélé, que apenas intervino pero sí fue resolutivo con un gran caño a Javi Galán y dando el 1-0 a Memphis. Auba no falló luego tras otra jugada aislada de Depay y repitió al empezar el segundo tiempo tras otro envío de Dembélé. Pim, pam, pum. 

Bien por el Barça pero sin la armonía y pulcritud en el juego que pide Xavi. Sí la tuvo más el Celta pese a perder. Tras el descanso, el Barça siguió igual y quedó aturdido también tras la conmoción de Araujo sin sacar provecho de la roja de Murillo. La salida de Riqui, avanzado y pidiendo el balón, dio algo de frescura al Barça al igual que las arrancadas de Dembélé, a quien buscaron poco en largo en diagonal, y el olfato de Ansu. No marcó esta vez pero se mueve con una agilidad en el área que demuestra que es un tipo distinto.

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