Una tregua para Xavi

Una tregua para Xavi

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, no se ruborizaba hace unos días cuando decía, en un corto y distendido encuentro con un grupo de periodistas en el torneo Godó, que en algún momento de los últimos meses pensó en que “pelear por la Liga era posible”.

Laporta no es un caso único de optimismo desmesurado. Después del 0-4 del Bernabéu, la euforia se disparó en el barcelonismo -Ja tornem a tenim equip-, aunque los más realistas sabían que las cosas no andaban bien. La Liga de Xavi consistía en no quedar fuera de la gran competición europea. La volea gigantesca del discutido Jordi Alba ante el Betis en el último minuto catapultó al Barça a esa zona de tranquilidad Champions que terminó concretándose con el empate del Sevilla el pasado domingo en Villareal.

La victoria de los azulgranas ante el Celta de Vigo, el martes, y el empate en casa del Sevilla ante el Mallorca, el miércoles, también ayudó a colocar al Barça en una posición inmejorable.

A falta de dos partidos, el de este domingo en Getafe y el del próximo día 22 ante el Villarreal en el Camp Nou, nada impedirá que el Barcelona juegue la Champions. Objetivo cumplido.

Este domingo, cuando el Barça se enfrente al Getafe, la clasificación ofrecerá unos números muy favorables: Barcelona, segunda posición con 72 puntos. Atlético de Madrid, tercera posición con 67 puntos.

Sevilla, cuarta posición con 66 puntos. Y por si fuera poco, también este domingo, colchoneros y sevillistas se enfrentan en el Wanda Metropolitano.

No está nada mal este resultado en la Liga, si tenemos en cuenta que esta ha sido una pésima temporada que quedará marcada en la historia del club como la temporada en que se despidió a Leo Messi. Al terminar el encuentro del Benito Villamarín, Xavi ya hizo una declaración que debería servir de pauta para Laporta y el todo el barcelonismo. “Nos queda aún mucho para tener un equipo de Champions”, dijo el entrenador. Y eso que Xavi no se refirió en ningún momento a la situación económica del club, una de las peores de Europa.

Con Ansu Fati, Pedri y el jabato Gavi, el Barça puede soñar en armar un nuevo equipo, pero aún faltarán muchos mimbres.

Piqué, Busquets, Sergi Roberto y Alba -los capitanes- emergen como un gran problema a la hora de cristalizar el nuevo Barça. Y esa será la nueva prueba para Xavi, romper definitivamente con un pasado glorioso y con unos jugadores con los que compartió el protagonismo de la mejor etapa de la historia. Una decisión difícil pero muy necesaria.

Xavi debe mirar hacia el futuro y no puede detenerse ni un minuto en la transformación post-Messi. Es en la forma en que se construya el nuevo Barça y los primeros resultados, cuando se juzgará a Xavi de verdad. Su primer reto, clasificarse para la Champions 2022-2023 le ha dado una tregua, pero sólo eso, una tregua

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