Quique Setién, el actual entrenador del Villarreal, se quedó muy sorprendido de cómo corría el Barça en el partido que los blaugrana le ganaron en la Cerámica. El ex técnico barcelonista no había visto correr tanto a los jugadores del FC Barcelona. Es evidente que con él en el banquillo no le dieron esa satisfacción. Era otro vestuario, otro tono, otro entorno, otros intereses y a pesar de ser defendido antes de su contratación por las voces más cruyfistas, que veían en él a un defensor del estilo, acabaron por decapitarlo.
El Barça está hoy a nivel Premier o Bayern en el sentido más físico del término. Se podrá comprobar ante el United de un Rashford que aparece como la gran amenaza futbolística cuando es una persona sensacional, capaz de dedicar parte de sus ingresos y sus energías a mejorar la vida de los demás, realmente, no como fórmula de propaganda. De niño supo lo que era pasar hambre y depender de los comedores escolares y logró que el ex primer ministro británico Boris Johnson diera marcha atrás y prorrogara durante un verano el programa de comedores escolares para 1,3 millones de niños de familias pobres que dependen de esa ayuda estatal para su alimentación. Colabora con tres organizaciones caritativas que ayudan a los sin techo en Manchester, ha aprendido el lenguaje de los signos, anima a los niños a leer y es muy constante y activo en su actividad solidaria. No es extraño que lleve el 10 en la mítica camiseta del United.
Pero si hay un 10 de peso en el mundo del fútbol, ese es el de Messi. Ahora que se ha puesto de moda eso de que se avisten ovnis por los cielos, resulta evidente que la última vez que vinieron los extraterrestres a la tierra depositaron a Leo. De momento no han vuelto a dejar a nadie tan bueno como él, a pesar de que ayer ante el Bayern poco pudo hacer para evitar una dura derrota que deja al club de Qatar muy lejos de su único gran objetivo: la Champions. Mbappé empezó de suplente pero completó el tridente a partir de los 10 minutos de la segunda mitad. Sin embargo, el equipo alemán se mostró superior a un PSG con demasiados problemas internos.