El entrenador del Barça fue quien más disfrutó de la rúa de la celebración de la Liga. Sus propios jugadores le hacían broma por ello. El peso que Xavi se quitó de encima al ganar el campeonato fue triple: sabía que era la primera gran muesca en su currículum como entrenador, sabía que se garantizaba su continuidad en el banquillo del Barça y, no era un detalle menor, un culé como él necesitaba que su equipo volviese a levantar un gran título. Luego, una vez ya campeones, cada vez ha disimulado peor el pequeño malestar que le generaron las tres derrotas finales. Es lo que tiene sacar el pie del pedal y, además, tener que jugar sin Pedri ni Araujo. Por eso, Xavi es muy consciente de que la próxima temporada se la está jugando ahora, en el momento de fichar. Ángel Labruna, el mítico entrenador de River Plate, lo tenía claro: “Los campeonatos se ganan antes de jugarlos, cuando se escogen a los jugadores”.
Consciente de ello, Xavi no da puntada sin hilo. A cada rueda de prensa y a cada entrevista que ha concedido tras el título, ha insistido en la misma cantinela: “hay que reforzarse”. “Hay que reforzarse para ser competitivo”. Y, en otras veces ha añadido, “hay que reforzarse... bien”. Sus mensajes son auténticos dardos. Él es un hombre de club pero se la juega con según qué fichajes le haga la dirección deportiva. Porque ahora que se ha quedado sin el faro de Sergio Busquets, Xavi quiere a Zubimendi o Kimmich. No hay más. Rúben Neves no es el plan A ni el plan B. Los intereses de Jorge Mendes no son los del Barça. Y por ello Xavi insiste públicamente en lo que le gusta, lo que quiere y lo que necesita.
Él heredó el Barça del “esto es lo que hay” de Koeman y pudo hacer una segunda vuelta de 45 brillantes puntos porque le reforzaron la plantilla con Ferran, Aubameyang, Alves y Adama. Si esta temporada el equipo hizo esos 50 puntos de campanillas en la primera vuelta fue, como así lo ha reconocido el técnico en sus agradecimientos, porque las incorporaciones de Lewandowski, Christensen, Raphinha, Koundé, Kessie o Marcos han subido el nivel del equipo. Aspirar a incorporar a Cancelo, Zubimendi, Gündogan y Carrasco tiene todo el sentido futbolístico.
Por cierto, con el tema de Cancelo, Xavi ha lanzado otro dardo. Reveló que el Barça lo tenía hecho con el lateral portugués para incorporarle en enero pero el City de Soriano, Txiki y Pep no lo permitió. Prefirieron que fuera como cedido al Bayern de Munich, que podía ser rival suyo en la Champions... como así fue. También en el caso Messi, Xavi ha hablado siempre con inteligencia. En todo este tiempo su mensaje es claro y diáfano, de puertas adentro y de puertas afuera. Aquí no hay doble discurso. Si por él fuera, sí al regreso del argentino. Pero depende “de si el fair play financiero lo permite” (los despachos) y del jugador, “que tiene la sartén por el mango” (la voluntad de Leo). Si finalmente Messi no recala en el Barça, Leo sabrá lo que la afición sabe: que si por el entrenador fuera, volvería a jugar de azulgrana. Si las cosas no salen, este marrón no se lo comerá Xavi. No le corresponde. Ha jugado bien sus dardos y él no quedará colgado en la diana de la responsabilidad.
ME HA GUSTADO
Pablo Torre maravilló en Japón
El Barça 2022-23 bajó el telón en Tokio, en un amistoso que sirvió para un buen ingreso en las arcas del club, para hacer un homenaje a Andrés Iniesta y, también, para sacar alguna conclusión futbolística interesante. Por ejemplo, que Julián Araujo es un lateral que corre bien para atrás, que Raphinha sigue intentándolo todo también en los amistosos, que Iñaki Peña es capaz de hacer paradas estratosféricas, que en el juvenil hay mucho talento (ojo a Dani Rodríguez) y, especialmente, que Pablo Torre es un portento. En la media punta del Barça, jugando de enganche y ante una defensa de mantequilla, el cántabro se lució y mostró sus tres mejores virtudes: el control orientado, la visión de juego y la llegada. Ya antes de regalar el primer gol a Kessie en un imaginativo pase filtrado (una acción que pareció un tributo a Iniesta), se fabricó dos ocasiones de gol: una fue al palo, la otra la detuvo el meta nipón. Luego, a balón parado, dio la segunda asistencia de la noche. Después, siguió regalando caramelos en profundidad. Tiene cosas de Pedri y tiene cosas de Gavi. Es difícil entender que, a diferencia de los anteriores, Pablo haya jugado tan poco. Para el año que viene, una cesión que le garantice minutos sería la mejor opción... si en el Barça solo tiene los minutos de la basura.
NO ME HA GUSTADO
Dejen de marear a Gavi en los juzgados
Ayer, el mismo día que LaLiga daba luz verde al plan de viabilidad que permitirá al Barça inscribir a Gavi (y a Araujo, Iñaki Peña y compañía) con ficha del primer equipo y acorde con el nuevo contrato ya firmado, se supo que la Audiencia de Barcelona da la razón al Barça en el mareante caso Gavi. Es una falta de respeto a un jugador como Pablo Páez Gavira, que se ha hecho mayor de edad siendo una estrella de LaLiga y siendo de lo mejorcito de España en el Mundial de Qatar, que se haya pasado la temporada entera en medio de los embrollos que montan LaLiga y los distintos juzgados que han tomado decisiones que ellos mismos han revocado para luego, al final, ver que otra instancia da marcha atrás y le da la razón al Barça. Lo que quiere Gavi es jugar al fútbol. Y él y su entorno se han blindado de la mejor manera ante una situación desquiciante, digna de una monarquía bananera, de una organización deportiva delirante y de una justicia que desquicia al más centrado. Con el 30 o con el 6 a la espalda o, nuevamente con el 30, a Gavi no se le han caído los anillos y siempre ha puesto el foco en el fútbol y en balón. Resuelto ya el tema, y tras los tres goles y las siete asistencias de la actual temporada, a la siguiente debe dar otro paso adelante.
MALA LECHE
1. En el adiós de Benzema, Florentino Pérez confundió a Luka Modric con Luka Doncic. Un lapsus lo puede tener hasta un ser superior.
2. El Bayern de Múnich, que tiene a Kingsley Coman y a Leroy Sané en los extremos, se interesa por el barcelonista Raphinha. En todas partes hay ojeadores sabios.
3. El PSG cambia a Leo Messi por Marco Asensio para jugar de falso extremo. Los dos son zurdos, es verdad.
4. Tras el adiós de la Juventus a la Superliga, sólo quedan Barça y Madrid. Así las cosas, más que la Superliga, es la Supercopa de España.
5. No nos extraña que el goleador Harry Kane suspire por fichar por el Madrid. A los 29 años, muchos galardones individuales pero ningún título como profesional. Va al sitio adecuado. Además, tendrá muchos penaltis para chutar.