El Barça necesita hacer una gran venta que ayude a terminar de confeccionar la plantilla 2023-2024. La llegada de los dos refuerzos que quedan, un lateral y otro centrocampista, dependen de alguna salida de peso, según han explicado a MD fuentes del club.
Para solventar la tensión financiera y tener margen de actuación en el mercado de fichajes, el club había priorizado la marcha de los cedidos, caso de Umtiti (Lille), los probables Nico y Collado y el indispensable Lenglet. Pero no es suficiente, porque el Barça necesita ingresos para afrontar sus objetivos y porque tiene que hacer hueco para dar cabida a los jugadores que convencen a Xavi, caso de Abde, condicionado a la marcha de Ansu Fati y Ferran Torres.
Recientemente, el presidente Joan Laporta reveló haber recibido ofertas por ocho jugadores, como Pedri, Gavi, Ansu Fati, Araujo, Ter Stegen, Raphinha, Christensen y Balde. Pero en el Camp Nou han focalizado las salidas en tres nombres, en Ansu Fati, Ferran Torres y Raphinha, aunque los tres se han apresurado ya dejar claro que su intención es continuar. Algunos medios han especulado con una oferta de 50 millones del Arsenal por Ansu, una cantidad que parece insuficiente para el club azulgrana.
Los intermediarios que han ido ofreciendo jugadores ya han recibido el mensaje. Es el caso de Lo Celso, que está en el punto de mira culé. Antes de dejar entrar, hay que dar salida a algún jugador pero las ofertas no terminan de llegar.

