
Pesic, 'corazón partío'
Svetislav Pesic vivirá a los setenta y cuatro años una verdadera encrucijada, el técnico nacido en Novi Sad (Serbia) intentará proclamarse por segunda ocasión campeón del mundo de baloncesto dirigiendo a la selección de su país en la final contra Alemania. Todo un dilema para el veterano técnico que posee la doble nacionalidad de ambos contendientes, aunque emociones aparte, que ya ganó el titulo en el 2002 dirigiendo a una legendaria selección de Yugoslavia, con Bodiroga, Jaric, Stojakovic y Drobnjak, entre otros, no le moverá ningún sentimentalismo a la hora de batir a su otra selección, Alemania, donde está considerado un héroe nacional, después de obtener las medallas de oro en el Eurobasket de 1993 y ocho años después con los “plavis”.
De carácter arisco y exento de modales, Pesic es por encima de todo un ganador nato. En una charla que mantuvimos una noche en Berlín después de la cena en un desplazamiento de la Euroliga, el por aquel entonces técnico del Barça, sobre un hipotético desenlace de un partido con un punto de ventaja, pero con la última posesión para rival, ante la disyuntiva de defender intensamente hasta el final o hacer falta, se decantó por la segunda opción por ser partidario en este tipo de situaciones de disponer siempre la posibilidad de jugarse el último balón. Evitando de esta manera a exponerse que el contrincante pueda anotar una canasta que te deje con cara de tonto y sin tiempo para reaccionar. En este mundial ha dado auténticas lecciones ‘masterclass’ de dirección de partido. La última en las semifinales contra Canadá en que demostró todo su oficio de sus cuarenta y tres años de carrera como ‘coach’, frente a la juventud del catalán Jordi Fernández, el seleccionador canadiense.
En dos etapas diferentes dirigió al FC Barcelona con finales conflictivos en ambas ocasiones. En la primera, después de convertirse en el primer técnico capaz de ganar la tan ansiada Euroliga, completando su palmarés con dos Ligas ACB y la Copa del Rey, fue destituido al rebelarse contra la jerarquía de Valero Rivera, como director general de secciones, por discutir el reparto de los horarios de entrenamiento del equipo de baloncesto. La segunda, más reciente, en el 2020, en plena pandemia, tras acudir a la llamada de socorro del entonces presidente Josep Maria Bartomeu y ganar la Copa, pero fue inesperadamente destituido, con contrato en vigor, por el tándem formado por Nacho Rodríguez y Albert Soler, para abrirle un hueco en el banquillo del Palau a Sarunas Jacikevicius, en un intento frustrado de ganar por tercera vez la Euroliga.
A pesar de estas conflictivas situaciones, Pesic continúa manteniendo abierto su apartamento en la parte alta de Barcelona, ciudad de la que es un enamorado y que no pierde la oportunidad de visitarla junto a su esposa Vera. Ahora es Roger Grimau, un entrenador novel, el que dirige al conjunto blaugrana y que precisamente fue discípulo del serbio/alemán. Con que la sabiduría de Pesic les hubiera quedado impregnada, este ya podría considerarse como el penúltimo servicio de 'Sveti' a la causa barcelonista.