Champions chip

El Barça se deberá colocar hoy el chip de Champions a tres días de la disputa del Clásico. ¿Qué partido es más importante? Siempre el próximo. El equipo de Xavi puede sentenciar la fase de grupos con una victoria ante el Shakhtar, un bloque de jóvenes que juega en Hamburgo y acaba de cambiar de entrenador, aunque no se sentará en el banquillo. Demasiados datos para salir confiados. Eso es lo que históricamente más le ha perjudicado al FC Barcelona: la falta de humildad y la autorregulación, los dos grandes enemigos en la previa europea.

El Barça era superior a la Roma, al Liverpool y a la Juventus y acabó sucumbiendo ante los tres en un pasado europeo en el que no faltaba ni fútbol ni juego ni calidad sino humildad e intensidad. La impresionante remontada ante el PSG, con aquel histórico 6-1 que hizo vibrar a todo el barcelonismo, dejó un halo peligroso en el vestuario: da igual lo que pase en la ida porque en la vuelta todo es remontable. Error. Es evidente que va a ser muy difícil obviar que el gran encuentro de la semana es el sábado, pero la clave es jugar la Champions siempre al mismo ritmo, con idéntica intensidad sea cual sea el rival, lo que venga después o lo que ha llegado antes.

Xavi no podrá evitar hacer un pack de dos encuentros y los lesionados van a marcar la alineación y la competitividad del Clásico. El técnico blaugrana habló de sensaciones para conocer al final cuáles serán los jugadores de los que podrá disponer para el sábado. Pero primero hay que ganar al Shakhtar y saber con quién se contará finalmente. Es normal que Xavi busque compromiso en sus futbolistas. Todos los partidos tienen consecuencias.

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