Sergi Roberto reaparecía de su lesión tras varios partidos de banquillo tras el alta médica y lo cierto es que respondió a lo grande para ayudar a clasifucar al Barça a cuartos de final de la Champions cuatro años después. El capitán ofreció, en su posición natural, un fútbol maduro que allanó el tramo final del choque, permitiendo además liberar a Ilkay Gúndogan en la zona donde más daño hace el alemán.
Por si faltaba algo, Sergi Roberto pisó el área para rentabilizar el pase entre líneas del ex del City y asistir a Robert Lewandowski con el pase del 3-1. Impactante e influyente.
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