Con las bajas seguras de los sancionados Robert Lewandowski, Joao Cancelo e Iñigo Martínez y de los lesionados Gavi y Alejandro Balde, el Barça afronta este sábado la visita al Cádiz (21 horas) obligado a pensar que ganar la Liga todavía es posible antes de Clásico del Bernabéu de la próxima jornada y con la mirada puesta también en el pulso del martes ante el PSG en Montjuïc con el pase a la semifinal de la Champions League en juego. Xavi Hernández está obligado a hacer equilibrios valorando el estado físico de sus jugadores y el hecho de tener tres apercibidos de cara al choque ante el Real Madrid: Ilkay Gündogan, Andreas Christensen y Oriol Romeu. El danés y Sergi Roberto, a su vez, serán bajas por sanción contra el PSG. Todo un crucigrama del que el técnico habló en rueda de prensa.
"Es un partido vital. Si no ganamos, la Liga se puede acabar para nosotros. Tenemos que salir muy enchufados para luchar hasta el final por el título. Si mañana fallamos en Cádiz, el Clásico servirá de poco. Veremos qué hace el líder. Es una jornada trascendental para la Liga. Nos jugamos un título mañana", proclamó ya de inicio el técnico egarense, dejando claro que juegue quien juegue el rendimiento del equipo no se puede resentir.
Aseguró Xavi que su alineación no dependerá del resultado del Mallorca-Real Madrid, que se disputa antes (18.30 horas): "No afectará lo que haga el Madrid en Mallorca. Ya habré dado el once antes del partido del Madrid. Para el once me preocupa el cansancio y las molestias de los jugadores. Significa mucho para nosotros esta competición. Debemos hacer un cambio de mentalidad de la Champions a la Liga. Es vital ganar mañana".
No dio demasiadas pistas sobre las posibles variaciones en la alineación, aunque alguna se le escapó, como el posible descanso de Gündogan o el protagonismo de Vitor Roque. "Mañana le tenemos preparado un video de sus movimientos al espacio. Nos está dando cosas y mañana seguro que tiene minutos. Hay que aprovechar e intentar que entienda el juego de posición que él no tiene interiorizado", avanzó sobre el delantero brasileño, mientras que del centrocampista alemán señaló que "le queremos dar descanso, pero es tan importante... Está claro que algún día deberá descansar. Hablaremos con él a ver cómo está. Y no es un adolescente. Ha jugado todo y el rendimiento es brutal".
Sobre la participación de Pedri y De Jong, recién salidos de sus lesiones y con minutos ya en París, no se mojó: "Cada caso es distinto. También depende de la lesión, no tiene nada que ver. Mañana tenemos que estar con un nivel de activación igual o más que el día de Champions. Será un once competitivo para salir a por los tres puntos".
Sí adelantó que Mika Faye, central zurdo del Barça Atlètic, entrará el sábado en la lista: "Vendrá a Cádiz. Está preparado. Los vamos viendo y siguiendo. Hay futbolistas muy preparados. La Masia siempre da sus frutos. Faye, Casadó... pero la competencia es feroz. Lo veo preparado, sí".
Alertó sobre el peligro que supone enfrentarse a un Cádiz que se juega la permanencia: "Sólo han perdido un partido de los últimos cinco y han ganado al Atlético en su casa hace poco. Se están jugando bajar de categoría y les va la vida. Es un equipo muy agresivo, ordenado, fútbol directo... Rival incómodo y campo difícil. Costará. A ver cómo llegamos y el nivel de fatiga. Son tres puntos vitales si queremos competir la Liga".
Y huyó de cualquier tipo de euforia: "Lo gestiono de la misma manera que cuando hay críticas. Entonces hay que tirar hacia arriba y ahora hay que tirar un poco para abajo. Hay que pensar que no hay nada hecho. La palabra es ilusión, pero estamos en la misma situación que antes que el partido del PSG. Vamos 1-0 al descanso... Pero mejor vivir con ilusión y optimismo, que con pesimismo".
Relacionó la importancia del triunfo en Cádiz en clave psicológica. "También nos daría alas para el martes, sí, pero también es importante para tener las opciones de LaLiga. Si ganamos aún tendremos opciones. Si no, prácticamente quedaría casi sentenciada por el Madrid.