Si durante décadas fue una lucha entre iguales, hoy por hoy, el duelo FC Barcelona-Real Madrid se ha convertido en un desafío entre David y Goliat.
Por un lado, tenemos a un Barça alejado ya de la era Messi, con una plantilla mezcla de adolescentes descarados y jugadores veteranos y con una afición en horas bajas; y por el otro, el equipo más potente del mundo con un entorno hipnotizado.
El Barcelona llega a este inicio de Liga con muchas dudas y problemas. Tras un Joan Gamper de pena, el Barça arranca con un nuevo proyecto encabezado por el alemán Hansi Flick, pero todavía sin estadio propio, sin dinero, con la sensación de que el actual presidente ha fracasado en la gestión del club y con el inquietante problema surgido tras el violento ataque al padre de la estrella del equipo, Lamine Yamal.
El Madrid inicia esta temporada, en la que disputará siete títulos, con la conquista de la Supercopa de Europa, con Kylian Mbappé, con 15 Champions y un mastodóntico estadio que, aunque martirice a miles de vecinos, será el altar donde Florentino Pérez oficiará la ceremonia de su inmortalidad y su superación a Santiago Bernabéu. Nunca el nacional madridismo había estado en un momento como el actual. El Madrid es todo fuerza y euforia.
Conviene no olvidar, ni dejar de repetir como Florentino ha llegado a colocar al Madrid en esta posición. Los polémicos pelotazos inmobiliarios han sido la base de este éxito, pero no hay duda de que ha sido la astucia y la habilidad política del mandatario madridista la que ha forjado este gigante a lo largo de la última década.
Los veteranos deberán ser la clave del éxito del ‘Barça teen’ en su lucha con el gigante blanco
Y volviendo al Barça…
Si comparamos la puesta en escena de los blancos con la azulgrana, todo resulta preocupante. El Barça aún tiene jugadores no inscritos y el fichaje de Dani Olmo no parece haber sido suficiente para los aficionados barcelonistas.
El arranque de la temporada no ha sido positivo para el Barça, y mientras Manchester City y Real Madrid han mostrado su potencial con dos títulos, los barcelonistas ya están temerosos de su primer partido oficial ante el Valencia. Tal y como está la parroquia barcelonista, una derrota mañana en Valencia sería como una losa. Pero como siempre ocurre en el fútbol, habrá que esperar a que el balón ruede. Tiene razón Flick al decir que el partido de Mestalla será diferente al del Mónaco.
El Barcelona, convertido en el David que debe derrotar al Goliat blanco, sólo tiene un arma: sus estrellas adolescentes. La lista de los jóvenes, encabezada por Lamine Yamal, y con Gavi, Fermín, Eric García y Pau Cubarsí, Pedri, Alejandro Balde, Héctor Fort y Pau Víctor, es el proyectil que debe derrumbar al Madrid. Y la honda para lanzarlo está en las manos de los veteranos Ter Stegen, Araujo, Koundé, Christensen, De Jong, Gündogan, Raphinha y Lewandowski. Y esa será la clave de la temporada, ver si los veteranos son capaces de lanzar al Barça 'teen' contra el Goliat blanco y derrotarle. Sorpresas mayores ha deparado la historia.