Hansi Flick fue sincero con Jan Laporta y Deco desde el primer minuto. El entrenador les explicó en una de sus primeras conversaciones que su relación con Gündogan no era excelente, había tenido problemas con el alemán en su etapa como seleccionador. ‘Gündo’ es un tipo sin filtros, que verbaliza lo que piensa, tan directo como el actual entrenador azulgrana. Los dos sabían que sería complicado darle al internacional un papel protagonista porque necesita Flick un grupo que crea firmemente en él. Necesita su propio ejército de soldados dispuestos a darlo todo y con Gündogan había demasiadas heridas de viejas batallas. La solución habla de la inteligencia emocional y la profesionalidad de Ilkay, de la sinceridad y la seguridad de Flick y de los códigos de un staff técnico que quiere un vestuario sin fisuras.
Gündogan fue uno de los mejores futbolistas de la Eurocopa y esta circunstancia no ha condicionado a Flick, que considera tiene mejores soluciones en la plantilla. El centrocampista llegó libre y el Barça se ahorra sus 20 millones de ficha aligerando la masa salarial. Pierde el vestuario a un futbolista veterano, con carácter, extremadamente competitivo, un ganador, poco diplomático pero con las ideas muy claras. Gana el Barça un vestuario 100% entregado a su entrenador y espacio en el centro del campo para futbolistas canteranos de mucho recorrido y que quiere el técnico que sean protagonistas.
La primera jornada de LaLiga acabó con un trepidante Villarreal-Atlético (2-2) con dudas en las porterías y un RCD Espanyol que necesita mejorar y mucho. El mercato devuelve a Joao Félix a la Premier (Chelsea), un fichaje que prometía cambiar la historia del Atlético y que ha resultado decepcionante. Joao Félix tiene una última oportunidad para demostrar al mundo un talento del que disfrutamos con demasiada irregularidad. El portugués ha dejado en Barcelona buenos amigos, magníficas sensaciones, la seguridad de que si hubiera crecido en este entorno desde el principio hoy hablaríamos de un crack mundial. Su ficha ha sido un lastre y también la necesidad del Atleti de recuperar al menos parte de la inversión.