Gerard Martín es la gran sorpresa en la alineación de Hansi Flick ante el Rayo. El lateral azulgrana llamó la atención de Deco, el director deportivo, durante la temporada del Barça Atlètic. Hansi Flick también había tomado nota de sus buenas prestaciones en el equipo de Rafa Márquez. Ambos tomaron la decisión de probarlo en la gira, como a Bernal y a Casadó. Los tres aprovecharon su oportunidad.
El defensa, de 22 años y 1,84 m. de estatura, gusta a los técnicos por su potencia física, su capacidad defensiva, su evolución y progresión a nivel ofensivo y su aportación al juego. Su trayectoria y comportamiento en el filial azulgrana, con el que llegó a jugarlo todo, enamoró a Rafa Márquez, entonces su técnico, y a Deco, el director deportivo. No fueron los únicos. Nada más llegar al club, Hansi Flick solicitó informes y grabaciones de partidos del fútbol base y las actuaciones de Gerard Martín le llamaron la atención.
Fichó por el Barça Atlètic en julio de 2023, firmando un contrato hasta junio de 2025. Ha tenido este verano ofertas de equipos importantes pero no las ha tenido en cuenta. Tampoco el Barça ha querido escucharlas porque le ven un jugador en dinámica de primer equipo. Y aunque termina esta temporada, la negociación para renovarle se da por segura ante su elevado rendimiento. Gerard Martín ha pasado por delante de Alex Valle, que se ha ido cedido al Celtic de Glasgow, y de Mika Faye, traspasado al Rennes. Además, Joao Cancelo ha firmado por el Al Hilal, con lo que se ha convertido en la clara alternativa a Balde, como ha quedado demostrado.
Nacido el 26 de febrero de 2002 en Esplugues de Llobregat, Gerard Martín, de 1,84 metros, se formó en las categorías inferiores de la UE Cornellà hasta la categoría juvenil, cuando subió al primer equipo verde en la temporada 2021-2022. Dos temporadas después, el defensa catalán fichó por el Barça Atlètic y desde el primer minuto, el técnico mexicano le dio confianza y partidos, protagonizando de una Primera Federación espectacular con una regularidad sobresaliente.
De los 42 partidos posibles del filial, contando las dos eliminatorias del 'play off', sólo se perdió uno por sanción. Sin hacer ruido, cautivó al técnico mexicano y a sus compañeros de plantilla. Para Márquez era imprescindible en el lateral izquierdo.