Hansi Flick dio descanso de entrada a Pedri, que apenas jugó un cuarto de hora al final, pero se mantuvo inalterable con su idea de mantener siempre a Jules Koundé y Raphinha. Ambos han disputado los ocho partidos oficiales completos. El brasileño, autor de cinco dianas, no marcó esta vez ante el Getafe pero su compromiso ni se discutió. Idéntico argumento avaló la actuación del francés, incombustible y omnipresente en la banda derecha. Su tándem con Lamine Yamal se consolida cada vez más y la conexión entre ambos germinó el único gol de una noche para masticar mucha arena ante los madrileños.
Si la pasada campaña mató al equipo de José Bordalás desde atrás con un balón en largo a Raphinha para abrir la lata una tarde que acabó con un 4-0 a placer, este miércoles percutió por el flanco derecho llegando a la línea de fondo y pisando área. Lamine, con una inteligencia para entender el juego insólita en un chaval de 17 años, vio venir a Koundé por el retrovisor y le metió el balón al espacio. El francés se fue de Juan Iglesias y picó el balón al área chica. David Soria fue un ‘amigo’ con su errático despeje y Robert Lewandowski hizo lo que tocaba para alegría de un Koundé que suma ya una asistencia y media (dos en toda la campaña pasada) tras la de Girona a Dani Olmo y un tanto al Valladolid, la mitad que un curso atrás.
Exigente consigo mismo a nivel físico, Koundé sigue como un toro. Fichado en la pugna con el Chelsea tras ser convencido personalmente por Xavi Hernández, la temporada pasada sólo fue superado en minutos jugados por Ilkay Gündogan. Ahora va directo hacia el número uno.
Ansu Fati, otra vez a la espera
Quien se quedó como en Villarreal en el banquillo fue Ansu Fati, que sólo jugó 10 minutos en la Champions ante el Mónaco. Sí apareció Ferran Torres por Pablo Torre (63’) antes de que Pedri reemplazara a Robert Lewandowski (77’).


