
De Iniesta a Pedri
El Barça anda bien. Camino de recuperar el prestigio perdido. Anclado a su verdadero ADN que no es tan simple como ese sempiterno tiki taca. La esencia de la escuela Barça se basa en la calidad técnica de unos jugadores que sólo se dan aquí. Ahora que estamos tan orgullosos de nuestra cantera y con motivo, es bueno recordar que las bases del fútbol Barça pasan por haber sabido fichar a jugadores extranjeros con un perfil determinado. Gracias a ello, se han creado dignos linajes como el que va de Schuster a Xavi, pasando por Guardiola o el que partió en Laudrup para seguir con Iniesta y llegar a Pedri. Algunos también querrán recordar lo que va de Neeskens o Zubiría a Gavi. Por no citar el eje Cruyff, Maradona, Messi. Sin olvidar a brasileños como Ronaldo, Romário y Ronaldinho, trazando la senda de la perla Lamine.
Ser del Barça pasa por sentir el orgullo de haber creado un fútbol único que no se halla en otros lugares más mesetarios. Ciertamente, fue una pena perder a Di Stefano o dejar escapar a Zidane. Hemos de estar orgullosos de haber parido jugadores como Iniesta, por su talante, elegancia y juego. El manchego creció en la Masía viendo el fútbol de Laudrup. Así aprendió a hacer controles increíbles, a caracolear en técnicas croquetas, a mirar poco el balón y driblar con la mirada antes de filtrar pases entre líneas. Lo suyo no era marcar, pero cuando lo hacía, eran goles memorables. Hoy es un lujo ver el fútbol del manchego y del gran danés, reencarnado en Pedri, un jugador fundamental.
Gracias por el fútbol Andrés, siempre con nosotros