El factor De la Fuente

El factor De la Fuente

Con Louis Van Gaal en el banquillo, a finales de la década de los noventa, el Barça fue pionero en muchos apartados de su preparación. Uno de ellos fue la incorporación de un entrenador específico para esta posición, en la figura de Frank Hoek, que procedía del staff técnico del Ajax que se había proclamado ganador de la Champions League del 1995, con Van der Sar bajo palos. En aquel tiempo los blaugrana no tenían un meta hegemónico desde la precipitada marcha de Zubizarreta y se aportó por el fichaje de un veterano meta holandés, Ruud Hesp, procedente del Utrech. Su rendimiento fue óptimo, ya que con su custodia de la portería, los blaugrana ganarían dos ligas consecutivas, una Copa del Rey y la Supercopa de Europa. Pero donde quizás Hoek tuvo un papel más decisivo fue decidirse por Víctor Valdés, en su competencia reñida con Pepe Reina, para ser señalado como el futuro portero de la siguiente década.

Recuerdo en pleno debate entre ambos prometedores porteros, durante una cena de celebración de aniversario de Koeman en el restaurante La Venta, interrogué a Frank al respecto. Y cuando la corriente de opinión favorecía a Reina por ser el hijo de un ilustre ex portero barcelonista como Miguel Reina, la respuesta del entrenador del holandés fue rotunda: Valdés. Como después se pudo comprobar con el paso del tiempo, cuando Víctor fue reconocido por muchos como el mejor guardameta de la historia blaugrana.

Durante todo este tiempo el FC Barcelona ha sido una muy buena escuela de entrenador de porteros. A Hoek le sucedió Juan Carlos Unzué en el staff de Rijkaard, donde desempeñó una meritoria función, tutelando la eclosión de Valdés. Pero el navarro tenía mayores inquietudes profesionales como futuro primer entrenador. Oportunidad que le llegaría del Racing de Santander. Era el verano del 2012, y en principio se pensó para cubrir el vacío en la figura de Carles Busquets, pero fue el mismo ‘Busi’ quien renunció ante las posibles incompatibilidades, que podía representar la presencia de su hijo Sergio como uno de los destacados del vestuario. Y aquí es cuando surge la figura de José Ramón De la Fuente, ampurdanés de nacimiento (Castell d’Aro,1971), buen amigo de Tito Vilanova, designado para sustituir a Guardiola y que en su etapa como jugador había cubierto los palos de las porterías del filial en el Mini Estadi. Sus inicios como preparador los había protagonizado en el Hércules y, posteriormente, Racing, de la mano de Juan Carlos Mandiá, ex compañero en el Toledo.

Aunque las labores de un entrenador de porteros no suelen ser muy reconocidas, también es cierto que el trabajo de 'Dela', como se le conoce en el vestuario, en el caso Ter Stegen no ha pasado desapercibido. Marc ha crecido futbolísticamente de la mano de su ayudante de cámara. Hasta el punto que cuando Quique Setién quiso incorporar a su elenco de ayudantes a Jon Pascua, en la preparación de los porteros, el alemán se negó categóricamente y continuó bajo las órdenes de su mentor de siempre, que continuó ocupando su asiento en el banquillo, mientras que Pascua seguía los partidos desde la tribuna.

La crisis abierta por la grave lesión de Ter Stegen ha obligado a la dirección técnica a actuar con celeridad, dentro de un mercado muy reducido de futbolistas sin contrato. La solución a Szczesny, el internacional polaco de treinta y cuatro años, retirado en Marbella tras la Eurocopa, representa todo un riesgo. Pero mucho peor parecía jugarlo todo a una carta, con Iñaki Peña y los dos porteros del filial, demasiado inexpertos para aceptar una responsabilidad como ésta. Sin embargo, el desafío parece más asumible, si detrás hay un reconocido trabajo diario tutelado por un experto técnico en la materia como De la Fuente, que pone más el acento en reducir la presión que representa la portería de un equipo de la exigencia del Barça, que en otras cuestiones técnicas más controlables. Como que también el bueno de 'Dela' deberá de controlar sus ímpetus en el banquillo para evitar que aumente el considerable número de expulsiones de las que ha sido protagonista. Algo que no se corresponde con su sosegado comportamiento fuera de los terrenos de juego. Serán cosas de porteros.

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