
A los cuartos con todo y todos
No entiendo ese barcelonista que cuando el Barça gana emplea toda su alegría y gozo burlándose y ofendiendo a ese otro barcelonista que en cierta ocasión expresó su opinión por determinado estilo de juego, jugador o entrenador. Ese tipo de hooligans salen como buitres a comerse a los otros culés como si fueran rivales, cuando tienen el mismo sentimiento. Cierto que todo el mundo tiene el libre derecho de opinar, pero una de las grandes carencias de este equipo, y del país también, es la falta de unidad. No entiendo que si el Barça ha metido más goles que nadie, es el líder con una jornada menos y el técnico ha apostado por un portero que estaba retirado, la pelea se centre en sacar a relucir lo que el anterior técnico no hizo, y en que no esté jugando el portero surgido de la cantera.
Cuando el foco debería estar en alabar la victoria de un equipo que con diez jugadores supo dar la cara y acabó venciendo en un campo rival. Seguro que Iñaki Peña se alegró de que el veterano Szczesny contribuyera decisivamente en el triunfo, y que nadie en el vestuario llegó a decir que Flick es mejor que Xavi. Mala cosa cuando la memoria no recuerda que Xavi gana la primera Liga sin Messi. Y con eso se ganó todo el respeto. Por eso hoy, cuando se definen los octavos, el Barça debe ir a Montjuic con todo y contar con todo el barcelonismo. Juegue el polaco o el catalán.